Ricezempic, el «Ozempic barato» que arrasa en TikTok y que los expertos desmenuzan en segundos

Una bebida hecha con agua de remojo de arroz circula en TikTok como sustituto económico de Ozempic. Nutricionistas y médicos advierten de que no tiene base científica, que sus efectos sobre la saciedad son mínimos y que alimenta expectativas peligrosas en personas con sobrepeso u obesidad.
Bebida de agua de arroz junto a un bol de arroz y un bolígrafo de Ozempic

EEl precio de Ozempic —alrededor de 935 dólares al mes y con receta obligatoria— ha convertido la búsqueda de alternativas en un fenómeno de masas. La última en colonizar TikTok tiene un nombre tan pegadizo como engañoso: Ricezempic. Agua turbia de arroz. Sin coste, sin prescripción, sin evidencia.

La bebida se prepara remojando arroz crudo en agua durante un período breve, retirando después los granos y bebiendo el líquido resultante. Sus defensores en redes afirman que el almidón resistente que queda disuelto suprime el apetito de forma similar a los fármacos GLP-1 como Ozempic o Wegovy. La etiqueta #ricezempic acumula ya 5,3 millones de publicaciones en TikTok, con retos semanales y desafíos de 30 días. Algunos creadores de contenido aseguran haber perdido hasta seis kilos en una semana. Los especialistas en nutrición tienen una respuesta más corta.

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QUÉ ES EL ALMIDÓN RESISTENTE Y POR QUÉ NO HACE LO QUE PROMETE

La premisa del Ricezempic descansa en un concepto real: el almidón resistente. Este tipo de fibra dietética tiene beneficios probados —puede ayudar a regular el azúcar en sangre, mejorar la salud intestinal y contribuir a la sensación de saciedad— y se encuentra en alimentos como legumbres, cereales integrales, plátanos poco maduros, patatas y frutos secos. Hasta aquí, la ciencia acompaña. El problema está en la cantidad, en la forma de consumo y, sobre todo, en la comparación con un fármaco que actúa sobre mecanismos biológicos completamente distintos.

Media taza de arroz crudo —la cantidad que indica la receta viral— contiene apenas 0,6 gramos de almidón resistente. Para obtener beneficios reales para la salud, la ingesta diaria recomendada es de 15 a 20 gramos. Y dado que el grano entero no se consume, lo que se transfiere al agua es probablemente una fracción aún menor de ese 0,6.

Pero la brecha más importante no es cuantitativa. Es mecanística. Ozempic es un efector hormonal que reduce el apetito de forma central, ralentiza la digestión y disminuye la resistencia a la insulina. El almidón resistente, en el mejor de los casos, puede generar algo más de saciedad posprandial. No hay receptores que activar, no hay señal hormonal que modular, no hay efecto sobre los centros cerebrales del hambre. Como explica la dietista Lauren Harris-Pincus, el Ricezempic no guarda ningún parecido con el mecanismo ni con los efectos de un agonista GLP-1.

POR QUÉ LA VIRALIDAD ES EL VERDADERO INGREDIENTE ACTIVO

El Ricezempic no tiene efectos hormonales sobre el organismo y no estimula receptores de forma similar a Ozempic. La comparación que circula en TikTok entre ambas opciones induce a error, y el fenómeno ilustra con precisión cómo la desinformación se propaga en redes amplificando afirmaciones no verificadas.

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Y no es el primero. Antes llegó el Oatzempic —avena licuada con agua y lima— y antes aún la berberina, bautizada como «el Ozempic de la naturaleza». Cada oleada sigue el mismo patrón: un ingrediente con alguna propiedad nutricional real, una analogía fonética con el fármaco de moda, millones de visualizaciones y una avalancha de testimonios que mezclan pérdida de peso real —posiblemente atribuible a otros cambios en la dieta— con efecto placebo cuantificado en kilos. Expertos en dietética denominan «efecto placebo» a los resultados que algunos usuarios reportan, señalando que no existe evidencia científica de que el agua de arroz suprima el apetito o afecte al metabolismo.

Hay además un riesgo que pocas publicaciones virales mencionan. Estudios han constatado que el método más eficaz para reducir el contenido de arsénico del arroz es precisamente enjuagarlo, cocinarlo y desechar el agua de cocción. El Ricezempic hace exactamente lo contrario: utiliza arroz sin lavar y bebe esa agua. No es un riesgo agudo con un consumo esporádico, pero sí una variable que ningún influencer suele incorporar al vídeo.

EL DAÑO MÁS SILENCIOSO: LAS FALSAS EXPECTATIVAS

La malnutrición, la pérdida de masa muscular y el adelgazamiento rápido generan problemas a largo plazo, entre ellos reducción del metabolismo basal y pérdida de capacidad física. Pero el perjuicio más difícil de medir es otro: el que produce en personas con obesidad o sobrepeso real la convicción de que existe una solución doméstica y gratuita que los médicos no les están contando.

No hay evidencia científica de que beber agua de arroz sea eficaz para perder peso. Una pérdida de peso sostenida se basa en la adopción gradual de hábitos saludables de alimentación y ejercicio regular, consolidados como cambios permanentes de estilo de vida. Eso no genera cinco millones de publicaciones en TikTok. No tiene banda sonora pegadiza ni nombre con terminación en -zempic. Pero funciona.

El Ricezempic, en cambio, funciona sobre todo como recordatorio de lo rentable que resulta vender atajo.