Rebeca Toribio anuncia que será madre: el nuevo capítulo de la empresaria tras dejar atrás a Miguel Ángel Silvestre

La empresaria madrileña y fundadora de Superchulo ha anunciado en redes sociales que espera su primer hijo. La noticia llega diez meses después de confirmar su ruptura con el actor Miguel Ángel Silvestre, con quien mantuvo una relación de cerca de dos años.
Rebeca Toribio sonríe mientras sostiene un test de embarazo positivo
Rebeca Toribio comparte su emocionante noticia de embarazo en Instagram.

Rebeca Toribio ha anunciado su embarazo diez meses después de romper con Miguel Ángel Silvestre. No hay rodeos, ni transiciones lentas. La fundadora de Superchulo, el restaurante vegano que convirtió en bandera de su identidad pública en Madrid, eligió Instagram para soltar la noticia con la misma franqueza que la ha caracterizado en sus momentos más difíciles: «No me creo que os esté contando esto. Voy a ser mami (si Dios quiere y todo va bien)».

La frase tiene peso. Y no solo por lo que dice, sino por todo lo que la precede.

EL ANUNCIO Y EL CONTEXTO QUE LO HACE MÁS SIGNIFICATIVO

La publicación incluye un carrusel de imágenes: la ecografía colgada en la nevera de su casa, el test positivo en la mano, instantáneas de los primeros meses de gestación. Toribio, que acumula más de 60.000 seguidores en Instagram, ha reconocido que estos primeros meses no están siendo sencillos desde el punto de vista físico: «No tengo muchas fotos porque no me siento muy favorecida, de momento el último mes he estado como en la última foto todo el rato», escribía, acompañando la frase de un emoji que no dejaba lugar a interpretaciones. Sin dramatismo, pero sin adornar tampoco la realidad. 

La nota que aparece junto a la ecografía en la nevera añade otra capa: su familia ya lo sabía y llevaba tiempo esperando ese momento. «Dicen que Dios tiene un sueño y el mío se ha hecho realidad. ¡Te amo bebé de la tía! Deseando veros jugar junto a Galita», se podía leer en el mensaje. Un detalle íntimo que Toribio decidió hacer público, y que dice mucho sobre el tipo de comunicación que cultiva con su comunidad.

LA RUPTURA QUE LO PUSO TODO EN PERSPECTIVA

Para entender el peso del anuncio hay que retroceder al verano de 2025. Después de semanas de rumores, fue la propia Rebeca Toribio quien confirmó el fin de la relación con Miguel Ángel Silvestre a través de un story en Instagram: «Miguel Ángel y yo llevamos un tiempo separados. Pero ante todo somos una familia y pido respeto para ambos.» El actor respondió con un corazón rojo. Sin más palabras. Su historia había comenzado en 2023, cuando se conocieron en el festival Arenal Sound. Desde el principio intentaron mantener cierta discreción, aunque poco a poco fueron apareciendo juntos en redes y eventos públicos. Cerca de dos años de relación que el foco mediático siguió con interés sostenido. 

Lo que vino después de la ruptura fue duro y Toribio no lo ocultó. En noviembre de 2025 apareció en televisión para relatar cómo había atravesado una etapa marcada por problemas de salud mental, incluyendo bulimia, depresión y ansiedad. «Toqué fondo en un momento muy cercano de mi vida», reconocía ante las cámaras de Y ahora Sonsoles. La presión mediática, la vida nocturna y la soledad posterior a la ruptura habían pasado factura. Fue entonces cuando habló de la fe cristiana como herramienta de reconstrucción personal. Un giro que sorprendió a una parte de su audiencia y que ella defendió sin disculpas.

UNA NUEVA ETAPA CONSTRUIDA DESDE CERO

El embarazo llega, entonces, como un capítulo escrito desde otro lugar. «¡Soy muy feliz! Qué ganas tenía de gritarlo a los cuatro vientos», escribía Toribio al final de su publicación, y la frase suena auténtica precisamente porque quien la escribe viene de un período en que callar fue la única opción disponible. En sus stories, agradeció a los seguidores que siguieron preguntando por ella durante los meses de silencio: «Perdón que no haya podido contestar, han pasado demasiadas cosas en mi vida. Estaba procesando y vomitando.» El humor como mecanismo de supervivencia. Y también como distancia ante el romanticismo fácil que el mundo de las redes tiende a exigir en momentos como este: «Si queréis que romantice el embarazo… no voy a ser yo».

Esa negativa a construir una narrativa idealizada es, probablemente, lo más coherente con el recorrido que Toribio ha trazado desde la ruptura. No hay aquí una historia de redención perfecta ni un arco narrativo diseñado para el consumo. Hay una mujer que pasó por un pozo, salió, y ahora espera un hijo con una mezcla de euforia contenida y honestidad sobre los mareos.

Rebeca Toribio es la CEO de Superchulo Madrid, restaurante especializado en cocina vegana y vegetariana en la capital, y su perfil público siempre ha combinado la empresaria con la persona expuesta. Esa tensión entre lo profesional y lo íntimo, entre la marca y la vida real, es el eje sobre el que ha construido su comunidad. El anuncio del embarazo no rompe ese esquema. Lo confirma.

QUÉ MIRAR AHORA

  • El padre del bebé: Toribio no ha revelado quién es la pareja actual ni si existe una relación estable detrás del embarazo. Ese dato, si llega, será el siguiente foco mediático inevitable.
  • La evolución pública del embarazo: su propia advertencia —»no voy a romantizarlo»— anticipa una comunicación más descarnada que la media en este tipo de anuncios. Queda por ver si la presión de las redes modifica ese propósito
  • El impacto en su proyecto empresarial: Superchulo es una marca con identidad propia, pero muy ligada a la figura de su fundadora. Cómo gestione la transición hacia la maternidad en términos de presencia pública dirá mucho sobre la madurez del negocio.