El 26 de junio, la cantante mallorquina publica su primer EP. Seis temas. Un alter ego llamado Selena. Y la voluntad de demostrar que su segundo puesto en el Benidorm Fest 2025 no fue un accidente sino el inicio de algo más grande.
La irrupción de Daniela Blasco en el circuito pop español lleva meses acumulando evidencia a su favor: 2,2 millones de seguidores en TikTok, cerca de 739.000 en Instagram, una actuación en el Benidorm Fest que la colocó en el mapa de la industria y, ahora, un primer proyecto de largo aliento que llega con nombre propio. ‘First Shot’ no es un single de tanteo ni una maniobra de posicionamiento calculada al milímetro. Es, o aspira a ser, la declaración de intenciones de una artista que hasta ahora había demostrado que sabía moverse en los márgenes del sistema y que ahora ocupa su centro.

EL EP QUE VENÍA GESTÁNDOSE DESDE LA INFANCIA
El concepto de ‘First Shot’ no nació en una sala de reuniones ni en una sesión de estrategia de marca. Blasco lo sitúa mucho antes: en los años en que aprendía a bailar con el sonido estadounidense de principios de los 2000 como banda sonora de fondo. Esa nostalgia —la que no se fabrica sino que se lleva encima— es el hilo que atraviesa las seis canciones del proyecto: ‘Selena’, ‘T Prometo Q’, ‘Fashion Girls’, ‘Umami’, ‘3 Canciones’ y ‘Desde Que Te Vi’.
«Todo mi primer EP está inspirado en el sonido americano con el que he crecido desde pequeña. Son canciones que me transportan a los artistas que escuchaba mientras bailaba y que siguen haciéndome sentir la misma energía», explica la artista. La apuesta estética mezcla pop urbano con influencias del hip hop americano y momentos de mayor densidad emocional, evitando el error habitual de los debuts: la uniformidad que aplana todo en un solo estado de ánimo.
El resultado —según la propia artista— alterna temas bailables con otros más contenidos, «siempre siendo fiel al sonido principal y a la idea que da sentido a todo el proyecto.»
‘SELENA’: CUANDO UN ALTER EGO ES MÁS HONESTO QUE EL NOMBRE PROPIO


La canción que abre y vertebra el EP no es una casualidad. ‘Selena’ presenta a un alter ego que funciona como una suerte de válvula de escape conceptual: una joven impulsiva, libre de juicio ajeno, que vive el momento sin calcular las consecuencias. Dicho así podría sonar a recurso de manual, pero Blasco lo carga de una capa autobiográfica que le da consistencia.
«Selena es una parte de mí que también existe. Es esa versión que vive el momento, que se deja llevar, que no piensa demasiado y simplemente disfruta», afirma. El alter ego no es una máscara sino, paradójicamente, una forma de desnudez: la espontaneidad como acto de autenticidad en un ecosistema pop donde todo parece milimetrado.
Más allá del single, Selena actúa como brújula temática de todo el proyecto. La idea de ser quien uno quiere ser sin pedir permiso —sin el ruido de la validación externa— recorre el EP y conecta con una generación que ha crecido sobreexpuesta al juicio de las redes y ha aprendido, a trompicones, a filtrarlo.
UNA SEGUNDA POSICIÓN QUE VALIÓ MÁS QUE MUCHAS VICTORIAS
El Benidorm Fest 2025 colocó a Daniela Blasco en una posición incómoda y, al mismo tiempo, perfecta. Segunda. Lo suficientemente cerca del primer puesto para que la industria tomara nota; lo suficientemente lejos para que la narrativa de la promesa no cumplida —esa ficción tan conveniente para los medios— no se activara del todo.
Pero el festival fue, sobre todo, un escaparate de dimensiones insólitas para una artista que combinó formación en baile, interpretación y presencia escénica con una identidad visual ya definida. Y la respuesta del público fue la que determinó lo que vino después. ‘First Shot’ es, en ese sentido, el paso natural de alguien que ya sabe cómo ocupar un escenario y necesita ahora demostrar que también sabe ocupar un catálogo.
Para Manuel Martos, director general de Virgin Music Group España, la lectura es clara: «Daniela representa a una nueva generación de artistas que entienden la música como una expresión global. Tiene una enorme capacidad de comunicación, una identidad muy definida y un talento especial para conectar con el público. ‘First Shot’ es solo el comienzo de un proyecto con un recorrido muy prometedor y una gran proyección tanto dentro como fuera de España.»
El sello acompaña. El público ya estaba. Lo que faltaba era el disco.



