Forbes Baleares: la marca que lleva 108 años contando el poder del dinero llega a las islas

Forbes España presentó en Palma su primer proyecto editorial territorial en España. Forbes Baleares nace con vocación de permanencia para dar voz al talento, la empresa y la innovación de un archipiélago que, con sus contradicciones y su peso económico, ocupa ya un lugar propio en la conversación global.
Presentación de Forbes Baleares en un evento con un orador

Forbes España eligió Palma —y no Madrid, no Barcelona— para dar el primer paso de su estrategia territorial. El martes por la tarde, en la terraza del Hotel Meliá Victoria con el puerto como telón de fondo, la cabecera presentó Forbes Baleares, su primer proyecto editorial de ámbito regional en el país. Un lanzamiento que, por el perfil de quienes ocuparon las sillas, dice mucho sobre cómo se percibe el peso económico de estas islas desde fuera.

El acto reunió en un mismo espacio a la presidenta del Govern, al alcalde de Palma, al presidente del Parlament, a varios consellers, al delegado del Gobierno y a los máximos representantes de las dos mayores cadenas hoteleras del mundo con sede en Mallorca. No es habitual que todo eso coincida en una presentación editorial. Pero Forbes no es exactamente una revista.

POR QUÉ BALEARES Y POR QUÉ AHORA

Andrés Rodríguez, presidente de SpainMedia y editor de Forbes España, fue el primero en tomar la palabra y lo hizo sin rodeos. «Estamos aquí para anunciar un compromiso», dijo, antes de recordar que la publicación que fundó B.C. Forbes en 1917 —hace ya 108 años— difícilmente habría anticipado que su nombre se convertiría en sinónimo global de poder económico, liderazgo empresarial y, también, de cierta forma de narrar el capitalismo.

Forbes España cumple este año dos décadas como referente en ámbitos que van de la náutica al estilo de vida, de la gastronomía a la generación Z. Y la apuesta territorial, explicó Rodríguez, no es una ocurrencia ni una maniobra de diversificación oportunista: es una evolución lógica de una marca que ha entendido que la información de proximidad, bien hecha, tiene un valor que lo global no puede sustituir. La elección de Baleares como punto de partida responde, según el propio editor, a que son un territorio «pionero en turismo y en desarrollo económico, con figuras empresariales de referencia». Una frase que, en este contexto, suena a descripción y a argumento al mismo tiempo.

LO QUE ESPERA LA POLÍTICA DEL PROYECTO

Jaime Martínez, alcalde de Palma, agradeció la apuesta y situó el proyecto en el relato que su administración lleva tiempo construyendo: una ciudad que avanza hacia un modelo de crecimiento sostenible basado en el conocimiento, la tecnología y la colaboración con el sector privado. Que Forbes ponga el foco en el talento local y la innovación turística encaja, dijo, con ese rumbo.

Quien cerró las intervenciones fue Marga Prohens, presidenta del Govern balear, y lo hizo con una imagen que resume bien el momento político de las islas: Forbes Baleares como «una bocanada de aire fresco». La presidenta defendió que Baleares tiene un modelo económico «de éxito, dinámico y competitivo» y reconoció, sin eufemismos, que el verdadero reto ahora es transformar ese éxito en bienestar para los ciudadanos. Una declaración que, viniendo de quien gobierna un territorio con uno de los mayores problemas de acceso a la vivienda de España y una presión turística sin parangón en Europa, tiene al menos el mérito de la honestidad.

Prohens reivindicó la innovación, la cultura y la sostenibilidad como ejes de futuro, y quiso que su mensaje final fuera de proyección: que Baleares sea reconocida como polo tecnológico, referente cultural y comunidad que garantiza el bienestar. Forbes, en ese esquema, funciona como altavoz con alcance global.

UNA SALA QUE YA ES UN TITULAR

El nivel de convocatoria del acto fue, en sí mismo, una declaración de intenciones. Junto a las autoridades ya mencionadas —entre las que figuraban Alfonso Rodríguez, delegado del Gobierno en Baleares; Gabriel Le Senne, presidente del Parlament; o Antònia Roca, vicepresidenta del Consell de Mallorca—, la terraza del Meliá Victoria acogió a una selección del empresariado balear difícil de reunir en cualquier otro contexto.

Gabriel Escarrer, presidente de Meliá Hotels International. Simón Pedro Barceló, copresidente de Barceló Hotels. Toni Mir, CEO de Cap Vermell Group. Carmen Sampol, CEO de Grupo Sampol. José Velasco, CEO de Blau Hotels. Nombres que, juntos, representan una fracción sustancial del músculo económico del archipiélago y que, con su presencia, validaron la lectura de Forbes: Baleares no es solo un destino. Es un ecosistema empresarial con identidad propia.

EL RETO DE HACER PERIODISMO ECONÓMICO LOCAL CON UNA MARCA GLOBAL

Forbes Baleares nace con una misión que, sobre el papel, es tan clara como exigente: dar visibilidad al talento, la empresa, la innovación, la cultura económica y el estilo de vida de un territorio que genera riqueza de forma desproporcionada respecto a su tamaño, pero cuya conversación pública está dominada por el turismo de masas, la crisis habitacional y la tensión entre desarrollo y límites.

Hacer que una marca global sirva a una realidad local sin perder rigor ni profundidad es el verdadero desafío. No el lanzamiento. El día después del lanzamiento.