Once años llevan los fans mallorquines esperando que Alejandro Sanz volviera a pisar un escenario en la isla. La última vez fue en 2015, en la Plaza de Toros de Palma, donde congregó a cerca de 9.000 personas y colgó el cartel de entradas agotadas. Ahora el regreso llega con otra escala: el Estadi Mallorca Son Moix, un recinto muy distinto, y una gira mundial de por medio.
El concierto está fijado para el 17 de junio de 2026 dentro del tour ¿Y Ahora Qué?, el mismo nombre que su álbum más reciente, con cuatro nominaciones a los Latin Grammy 2025. Grup Trui, la promotora mallorquina que gestiona el evento, ha confirmado un aforo habilitado de 17.000 personas —el estadio tiene capacidad para algo más de 26.000 en partidos de fútbol, pero la configuración escénica reduce la cifra disponible—. El escenario se ubicará sobre el propio césped, siguiendo el modelo de los últimos grandes conciertos celebrados en el recinto, como los de Joaquín Sabina o Rels B.
Nadie esperaba menos. Y aun así, la demanda superó las previsiones en pocas horas.
PRECIOS Y ZONAS: CUATRO OPCIONES PARA 17.000 PERSONAS
Los precios van desde los 66 euros hasta los 165 euros, según la web de venta. Se han habilitado cuatro zonas diferenciadas: el Front Stage, zona de pie más cercana al escenario, sobre el propio césped; una entrada general también de pie en el césped; las gradas del Fondo Norte; y las gradas laterales Este y Oeste, para quienes prefieran ver el espectáculo sentados.
Hay una quinta opción que juega en otra categoría de precio: la zona Ikono Premium Club, una experiencia VIP con vistas panorámicas, acceso independiente, baños privados y servicio de restauración.
LA DEMANDA QUE NO SORPRENDIÓ A NADIE
A la hora y media del lanzamiento de entradas, las ventas ya eran muy altas, con colas virtuales formadas en las plataformas habilitadas, según declaró el propio Jaume. El promotor lo calificó de esperable, pero también celebró que Son Moix ofrezca condiciones que otros recintos de la isla no tienen: césped, gradas con buena visibilidad, accesos. Un argumento de producción que, en el fondo, también es un argumento de precio.
El último concierto de Sanz en Mallorca —hace once años, en un recinto con la mitad de aforo— se agotó. Este tiene el doble de capacidad y los precios más altos. Y sigue sin entradas disponibles en los canales oficiales.
La gira mundial arrancó en México y recorre Latinoamérica antes de la etapa española. Mallorca forma parte de una secuencia de grandes recintos: Estadio La Cartuja de Sevilla el 6 de junio, Bizkaia Arena el 14, Son Moix el 17 y el Metropolitano de Madrid el 20. Cuatro estadios en dos semanas. No es una gira de teatros.
EL REPERTORIO: CLÁSICOS Y ÁLBUM NUEVO
Sanz ofrecerá un recorrido por sus grandes clásicos —Corazón partío, ¿Y si fuera ella?, Mi soledad y yo, Amiga mía o La tortura, el hit que grabó con Shakira— junto a los temas más recientes de ¿Y Ahora Qué? El álbum que da nombre a la gira cuenta con cuatro nominaciones a los Latin Grammy 2025. No es un ciclo de despedida ni una retrospectiva: Sanz presenta material nuevo con la infraestructura de un artista con treinta años de clásicos a sus espaldas.
Pero ocurre algo con las giras de este formato. El espectáculo se diseña para estadios —pantallas, producción audiovisual, banda grande—, lo que inevitablemente aleja al artista del público de una manera que no ocurría en la Plaza de Toros.









