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Agostina Spinelli, doble nominada en los MEM Awards: “La música me ha llevado a encontrar mi esencia más auténtica”

Agostina Spinelli (Mendoza, Argentina) se ha convertido en una de las abanderadas de la escena electrónica más contundente de nuestra isla. Nominada a 'mejor deejay hard-techno' y a 'deejay revelación del año' en los recientes MEM (Mallorca Electronic Music) Awards, aquella niña que estudió danza clásica y comedia musical, además de hacer sus pinitos en Ópera, decidió prolongar su vínculo con la cultura en las cabinas. A pocos meses de arrancar la temporada estival, hemos charlado con ella sobre su meteórica y prometedora carrera.

Lo primero es darte la enhorabuena por las dos nominaciones en los MEM Awards… 

Muchas gracias. La verdad es que fue todo un honor poder formar parte de un evento que reunió a tanta gente importante de la escena. Fue una noche muy hermosa que, además, pude compartir con mi familia. El hecho de estar nominada en dos categorías ya fue para mí un premio, sobre todo teniendo en cuenta el gran talento que hay en la isla.

¿Cuándo empezó tu relación con la música?

Fue a los tres años, cuando empecé a estudiar danza clásica. Dos años más tarde, me mudé con mi familia a Italia. Allí, me enamoré de la música clásica, viví en la época de Pavarotti. De hecho, a los ocho años, me uní a la Ópera a través de un coro de mi colegio que era muy conocido. Hasta viajamos a San Marino para participar en un recital de ‘La Tosca di Puccini’.

Por entonces, yo soñaba en ser cantante y actriz. Era la época de Michael Jackson, Zucchero, Mina, Eros Ramazzotti, Madonna, y de la explosión del pop italiano. Recuerdo que le pedía a mi madre que me llevara a castings, pero ella no quería quemar etapas. Primero, tenía que cultivarme espiritualmente.

A los doce años regresé a Argentina. Fue una época muy complicada, ya que sufrí ‘bullying’ en el colegio. En los recreos, me quedaba sola en clase. Y luego, llegaba a casa cada día llorando. Hasta que cambie de escuela. Felizmente, gracias al apoyo de mi familia, y de mi terapeuta, pude superarlo. No tengo dudas de que todo aquello me hizo ser más fuerte.

¿Y con la electrónica?

Más tarde, a los 14, fui a mi primera fiesta ‘techno’ en Mendoza con mi mejor amiga (Candela), la hermana que nunca tuve. Me acuerdo de que era en una bodega, muy oscura, y de que estaba pinchando Timo Maas. Tras lograr convencer al de seguridad para que nos dejaran pasar, entramos y me quedé loca por ese sonido que era tan nuevo para mí, una niña que estudiaba bachiller y comedia musical. El corazón me iba a mil (risas). 

Poco después, empecé a trabajar como relaciones públicas de la promotora que había organizado esa fiesta. Así, pude conocer más de cerca a artistas como Eelke Kleijn o Marc Houle, entre otros. Por entonces, ni me planteaba ponerme a pinchar. Después de terminar Bachiller, empecé a estudiar Comercio Internacional, hablaba ya cinco idiomas, por lo cual el objetivo era claro: convertirme en una importante mujer de negocios (risas).

Y entonces viniste a Mallorca… 

En 2015, mi padre vino a la isla a trabajar y se enamoró de ella. Luego, vino mi madre y, finalmente, mi hermano menor y yo. Si quieres que te diga la verdad, tuve muchas dudas de quedarme. Tantas, que llegué a sacarme un billete para regresar a Argentina, donde estaba mi querida abuela. Una vez llegada a Madrid, pasó lo impensable. Y es que no figuraba en el vuelo. Así, me tuve que quedar durante horas, sola, en el aeropuerto. Ni te imaginas el miedo que pasé. Más tarde, después de hablar con mis padres y ya más calmada gracias a una meditación, tuve que valorar la situación. Entonces, me di cuenta de que una fuerza mayor quería que me quedara. Y así lo hice. Escuche a mi corazón. Siempre que lo cuento, se me pone la piel de gallina.

De todas maneras, la adaptación en los estudios no fue fácil. Pese a ello, fui capaz de sacarme la Selectividad. Después, me fui a estudiar Turismo y Comercio a la Universidad Complutense de Madrid. Tenía 18 años. Muchas veces, mientras mis amigas se iban de fiesta a ‘Fabrik’, yo me quedaba en casa estudiando. Era duro decir que no, pero tenía mis prioridades claras. Eso sí, lo hacía con ‘techno’ de fondo.

En 2018, conocí a la que ahora es mi expareja. Ese año fue muy importante para mí, ya que, además de conocer Ibiza, fui por primera vez a Awakenings y Tomorrowland. Entonces, algo cambió dentro de mí y empecé a plantearme la posibilidad de empezar a pinchar. La verdad es que Holanda me robó el corazón y, se puede decir, que me adoptó musicalmente.

¿Y cuándo empezaste a pinchar?

En plena pandemia, empecé a practicar en casa mientras trabajaba para la empresa de mi padre. Si te soy sincera, era un desastre. Al no tener a nadie que me guiara o asesorara, no me salía nada. Pero poco a poco fui mejorando, con perseverancia, constancia y mucha pasión. A finales del verano de 2021, grabé una sesión, ya de ‘hard techno’, para una emisora de radio Argentina que se llamaba ‘Elektrona Radio’.

Poco tiempo después, recibí un mensaje por Instagram de Manu Sánchez. Al principio, pensaba que se había equivocado (risas). Tras conversar durante un rato, me pidió una sesión. Al cabo de unas semanas, me invitó a conocer a todo su equipo de Danzú en una villa donde estaba pinchando Claptone. De esta manera, al gustarle mi rollo musical y conectar nosotros, me dio la oportunidad de incorporarme a su familia. Siempre le estaré agradecida por ello. 

Más tarde, al dejarlo definitivamente, mi pareja me hizo devolverle la mesa, que me había regalado en pandemia (risas). Y con el corazón roto, encontré un vendedor en Benidorm que vendía la que yo quería. Y así me fui a buscar el verdadero amor de mi vida con mi familia: mi primera xdj-xz (risas). Esa máquina me cambio la vida.

¿Recuerdas tu primer bolo?

No solo lo recuerdo, sino que lo llevo tatuado. Fue el 5 de diciembre de 2022 en la primera fiesta de BlackWorks en Es Gremi con Nico Moreno, Ángel Costa, Dexphase y Bárbara Lago. Antes del evento, durante varios meses, tuve un programa en Who Electronic Radio, donde pude practicar mucho con mi querido amigo Kiko Fernández, el cual fue un gran apoyo en mis comienzos.

De momento… ¿Cuál ha sido la fiesta de tu vida?

Pues me quedaría una del año pasado, concretamente la primera noche que me tocó cerrar para SNTS, la sala grande de Es Gremi. Esa noche salió la niña que llevaba tantos años encerrada. Se puede decir, que nació ‘La Leona’. Me permití ser yo. Incluso, mi pelo dejó de ser liso (risas).

Otra experiencia inolvidable fue en el Origen Fest, donde para mí fue un desafío pinchar de día. Me encantó poder formar parte de todo eso y vivirlo en primera persona. Y, evidentemente, compartir esos momentos únicos con el equipo de Origen y con mi familia que siempre está conmigo.

Tampoco me puedo olvidar de una noche reciente en Lunita, donde cerré una fiesta de The Hostage Club con Dexphase. Fue increíble la energía que se creó allí. Por otro lado, poder compartir cabina con Pastis y Buenri también fue muy especial, porque están tan locos como yo (risas).

Seguro que te habrá pasado alguna anécdota… 

Te contaré dos. Una tuvo lugar el año pasado, en Es Gremi, cuando al poner el último ‘track’ de un cierre me quité la camiseta… ¡Y dejé uno de mis pechos descubiertos! ¡Dios, no lo podía creer! Menos mal que nadie se dio cuenta (risas).

La otra fue con Charlie Sparks. Tenía que pinchar detrás de él y fallaban los cdjs, no se ‘linkeaban’. Mientras tanto, mi ‘intro’ se estaba acabando y yo estaba cada vez más nerviosa. Entonces, Charlie, paró la música, y reseteó los cdjs para que pudiera empezar mi sesión sin problemas. Fue un momento muy hermoso, ya que se quedó conmigo y hasta me hizo una reverencia.

Por cierto, tengo entendido que también produces… 

Empecé hace dos años, si bien el primero fue más bien de aprendizaje. He tenido la suerte de contar con un gran profesor, que me ayudo y guio musicalmente. 

Tengo que decirte que amo las melodías y el piano. Y definitivamente, me gustan las ‘intros’, el ‘mix’ entre lo industrial y lo instrumental, y los temas largos. Terminé recientemente mi último ‘track’, y acabé llorando de la emoción. Lo pinché por primera vez en Es Gremi con BCCO y fue hermoso, nunca experimente algo así. 

La música me ha llevado a encontrar mi esencia más auténtica y pura, a conectar con lo divino y etéreo, a desarmarme por completo a ella. Su poder te permite entrar dentro del alma de un artista y conocer sus luces y oscuridades más profundas. Y eso, me parece mágico.

Por último, ¿Qué consejo le darías a alguien que quiera aprender a pinchar?

Que sean honestos consigo mismos, sin importar lo que dirán los demás. Déjense llevar y disfruten del camino, sin vicios y creed en vosotros mismos. También ser humildes y pacientes, menos es más, porque todo llega para los que se atreven a soñar. Y es que cuando algo se hace de corazón, la energía que se transmite es pura.

Hasta el día de hoy, sigo un consejo que me dio, hace seis años, Kölsch en Privilege Ibiza: «Trust in your ears» («Confía en tus oídos»). Eso lo que le digo a todo el mundo. 

FAST CHECK 

  • Un deejay: DYEN
  • Un productor: Onlynumbers
  • Un tema: “Sun & Moon” de Above and Beyond
  • Un estilo que no sea electrónica: música clásica
  • Un club: Lunita
  • Un festival: Awakenings y Tomorrowland
  • Una comida: japonesa
  • Una bebida: Don Julio – Tequila
  • Una película: ‘El diario de Noa’ (Nick Cassavetes, 2004)
  • Una serie: ‘Awkward’ (‘Chica rara’ – MTV)
  • Un lugar para perderse: Tulum (México)

Tommy M. Jaume

Licenciado en periodismo, y con experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Mallorquinista de cuna y de tercera generación. Apasionado de la música (en especial la electrónica), del cine, de la historia, del deporte (sobre todo del wrestling, la lucha libre americana) y de todo lo que tiene que ver con el misterio.

J. Fernández Ortega

Foto-Periodista especializado en politica, cultura y tendencias. Director de todo esto ( lasiestamagazine.com ). Vivo cerca del paraíso, escribo bajo la mirada de un objetivo, juego cabalgando sobre la luz, viajo para nutrirme de colores y siempre con poco equipaje.

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