Las botas militares son un clásico en el vestuario femenino. Ofrecen ese toque guerrero que toda mujer demuestra en su vida, pero permiten un sinfín de combinaciones. Y, aunque ideadas especialmente para andar sobre tierra, es en el asfalto donde cobran su mayor protagonismo. Así, combinadas con un chubasquero para mujer, pueden ser el mejor complemento en los días de frío citadinos.

Lluvia y viento en la ciudad

Las botas militares están hechas a prueba de todo, especialmente para la lluvia y el barro. Por tanto, un chubasquero de mujer y botas van de la mano. Da igual el color (tonos claros u oscuros). Tus botas militares negras combinan con todo. Y, si hace más frío, incorpora un plumas. Los más elegantes son los largos. Recuerda, además, que hay modelos de botas en tonos blancos, lilas, verdes… Abrigos de piel o de paño también resultan ideales. Además, no te olvides de tu nuevo complemento: la mascarilla a juego.

Vestida pero informal

Pero recuerda que las botas también están ahí para esos días en los que incluso te puedas quitar el abrigo. Los vestidos sueltos y, en concreto, los cortos recalcan la bota militar. El contraste marca la diferencia. Si se levanta fresco, puedes incorporar chaquetas holgadas de punto. Pero ¿por qué no atreverse con una falda lady? Una prenda tan femenina y una bota militar crean un contraste irresistible. Esta moda ya era tendencia en los noventa, con el estilo grunge. Tráelo de nuevo a escena.

Volantes y estilo jipi

Hablando de décadas, ¿nos vamos a los setenta? Faldas largas, volantes en los bajos, pantalones de campana… Prueba a combinar todas estas prendas con tu bota militar favorita. Le darás un nuevo significado de «paz» a un calzado tan guerrero. Los tonos claros o nude transmitirán mejor esa sensación de bienestar. En este sentido, botas rosas o blancas ofrecerán un toque femenino extra. Rudeza y sensibilidad son otro de los contrastes más estilosos en un buen look femenino. La lana tampoco puede faltar, entretejida de forma manual, mediante ganchillo o punto.

Pantalones: pitillo, leggings, rectos

El pantalón es, por antonomasia, el aliado perfecto de una bota militar. Los clásicos pitillo ayudan a recalcar el protagonismo de la bota. Pero los leggings también cumplen su función. La bota queda así por fuera del pantalón, aportando personalidad propia. En general, son los pantalones rectos los que mejor combinan, incluyo con raya en el centro. Aunque tampoco hay que olvidarse de los pantalones tobilleros y hasta de los bombachos. El cuero como material también resulta muy empleado en esta combinación.

Vaqueros, el complemento natural

¿Qué decir de los vaqueros? Aquí ya no solo hablamos de pantalones, sino también de faldas, vestidos o cazadoras. El denim casa a la perfección con el aspecto contracultural de una bota militar. Como este calzado, los vaqueros también fueron en su tiempo prendas de hombres rudos. Reconvertidos en ropa unisex, aportan comodidad y personalidad a partes iguales. Los pantalones se pueden llevar, además, por dentro o por fuera de la bota. Se admiten diferentes tipos de ancho.

Y tú, ¿Qué opinas?