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El morbo de la tragedia

El morbo humano y la tendencia a capturar la tragedia ajena con teléfonos móviles es un reflejo de una sociedad en transición, donde la tecnología ha superado a nuestra ética colectiva. La fascinación por el sufrimiento ajeno es una parte oscura de nuestra naturaleza que necesita ser confrontada con educación, regulación y, sobre todo, empatía.

En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, el comportamiento humano no parece seguir la misma senda de evolución ética. Uno de los fenómenos más perturbadores y, al mismo tiempo, intrigantes de nuestra sociedad contemporánea es la fascinación casi morbosa por las tragedias ajenas. Esta inclinación se ve exacerbada por la omnipresencia de los teléfonos móviles y la facilidad con la que se puede capturar y compartir momentos de sufrimiento humano.

Desde accidentes de tráfico hasta desastres naturales y actos de violencia, parece que no hay tragedia lo suficientemente privada o dolorosa como para escapar del ojo público. En lugar de ayudar o mostrar respeto, muchos espectadores optan por sacar sus teléfonos móviles y grabar, transformando el dolor de otros en contenido para redes sociales.

El suelo del primer piso del Medusa Beach Club de Playa de Palma se derrumbó este jueves, alrededor de las 20 horas, causando la muerte de cuatro personas y heridos de diversa consideración a otras 16, que fueron evacuadas a distintos centros hospitalarios de Palma. El jefe de Bomberos de Palma apunta al sobrepeso como la causa principal del colapso. Los bomberos han asegurado el edificio y continúan inspeccionándolo

El Espejo Oscuro de la Tecnología

La tecnología, que nos prometía conectar y humanizar, ha sacado a la luz aspectos menos favorecedores de nuestra naturaleza. La democratización de la fotografía y el video, gracias a los smartphones, ha convertido a cada individuo en un potencial reportero de guerra, siempre listo para capturar la próxima tragedia. Pero, ¿qué impulsa a las personas a hacer esto?

La Psicología del Morbo

El morbo no es un concepto nuevo; de hecho, tiene raíces profundas en la psique humana. Desde los tiempos de los gladiadores en Roma hasta los linchamientos públicos, la humanidad ha mostrado una inclinación por presenciar el sufrimiento ajeno. Según expertos en psicología, este comportamiento puede ser una forma de sentir control sobre el caos de la vida, una manera de reafirmar la propia seguridad en contraste con la desgracia ajena.

Sin embargo, la línea entre curiosidad y morbo es delgada. La primera puede llevar a la empatía y la acción positiva, mientras que la segunda suele desembocar en la desensibilización y la explotación del sufrimiento.

Redes Sociales: El Nuevo Coliseo

Las plataformas de redes sociales han creado un nuevo coliseo moderno donde las tragedias son el espectáculo. Los algoritmos recompensan el contenido impactante con likes, shares y comentarios, fomentando una cultura donde el dolor ajeno se convierte en moneda de cambio.

En situaciones de crisis, como accidentes o desastres, es común ver cómo los vídeos y fotos de los afectados se difunden rápidamente. A menudo, estas imágenes son compartidas sin el consentimiento de las víctimas, quienes se ven despojadas de su dignidad en momentos de vulnerabilidad extrema.

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Foto-Periodista especializado en politica, cultura y tendencias. Director de todo esto ( lasiestamagazine.com ). Vivo cerca del paraíso, escribo bajo la mirada de un objetivo, juego cabalgando sobre la luz, viajo para nutrirme de colores y siempre con poco equipaje.

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