El invierno en Mallorca tiene un aroma particular: el del orujo fresco y el aceite recién prensado. Tras la finalización de la cosecha, la isla celebra el éxito de un producto que ha pasado de ser un alimento de subsistencia a una joya gastronómica exportada a todo el mundo. El Aceite de Mallorca con Denominación de Origen (DO) no es solo un condimento, es el resultado de un paisaje milenario —la Serra de Tramuntana— y de un esfuerzo por profesionalizar un sector que hoy compite en calidad con los mejores caldos del Mediterráneo.
CÓMO IDENTIFICAR EL AUTÉNTICO ACEITE DE MALLORCA

No todo el aceite producido en la isla puede llevar el sello de la Denominación de Origen. Para que una botella luzca el distintivo del Consejo Regulador, debe cumplir requisitos estrictos que garantizan su procedencia y su excelencia química y sensorial.
El etiquetado de garantía
La forma más sencilla de no equivocarte es buscar el logotipo del Consejo Regulador y el número de control en la contraetiqueta. Este sello garantiza que las aceitunas han sido cultivadas, recolectadas y procesadas exclusivamente en Mallorca, bajo procesos mecánicos que no alteran sus propiedades naturales.
Las variedades permitidas
El Aceite de Mallorca se elabora principalmente con tres variedades de aceituna:
- Mallorquina: La variedad autóctona, que aporta suavidad, dulzor y recuerdos a almendra madura.
- Arbequina: Aporta toques frutales que recuerdan a la manzana o el plátano.
- Picual: Responsable del punto picante y amargo, además de aportar estabilidad al aceite.

OLEOTURISMO: VISITAS A ALMAZARAS ESTE INVIERNO
La mejor forma de entender la cultura del aceite es visitar una tafona (almazara en mallorquín). Muchas de ellas han abierto sus puertas al público para ofrecer catas dirigidas y paseos entre olivos centenarios.
Son Mesquidassa (Felanitx)
Considerada una de las almazaras más modernas y grandes de la isla, ofrece una experiencia inmersiva donde se puede ver el contraste entre la maquinaria de última generación y la tradición del campo mallorquín. Sus catas son ideales para aprender a detectar los matices del aceite virgen extra.
Aubocassa (Manacor)

Ubicada en una antigua alquería del siglo XII, esta bodega de aceite ha logrado situar a Mallorca en el mapa del lujo gastronómico internacional. Su entorno es un ejemplo perfecto de cómo el paisaje agrícola puede ser, a su vez, un reclamo turístico de primer orden.
LAS FERIAS DE INVIERNO: EL ESCAPARATE DEL ACEITE
Durante el mes de febrero y marzo, varios pueblos de la isla rinden homenaje al producto local. Eventos como la Fira de s’Oliva son el lugar perfecto para comprar directamente al productor. Comprar en origen no solo asegura la frescura del aceite del año, sino que apoya directamente la economía de nuestros payeses, quienes mantienen vivo el paisaje de bancales de la Tramuntana, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.










