La inauguración de The Curated House: Una experiencia estética única en Ses Salines

En una noche mágica que fusionó arte, diseño y moda, se inauguró The Curated House by Catalina Socías en Ses Salines, un nuevo hito en el mapa cultural de Mallorca. El 5 de junio, un selecto grupo de invitados se reunió en un espacio donde cada detalle estaba cuidadosamente orquestado para crear una experiencia estética inolvidable. Catalina, con su inigualable sensibilidad, logró diseñar no solo un evento, sino una atmósfera cargada de emoción y belleza, prometiendo un futuro brillante para este innovador proyecto
Grupo de personas riendo y disfrutando en una celebración en Ibiza.

Hay noches que trascienden la categoría de evento para convertirse en una experiencia estética. La inauguración de The Curated House by Catalina Socías fue una de ellas.

La noche del pasado 5 de junio, Ses Salines sumó una nueva dirección a su mapa cultural con la presentación de un espacio concebido para reunir arte, diseño, moda y creatividad contemporánea bajo una misma visión. Un lugar donde la belleza no se contempla únicamente, sino que se vive.

Mientras caminaba hacia The Curated House, una imagen captaba mi atención una y otra vez. Siluetas vestidas de negro avanzaban lentamente hacia el mismo destino. Mujeres envueltas en vestidos impecables, piezas de diseñadores cuidadosamente elegidas para la ocasión, joyas discretas y una elegancia sin esfuerzo. Hombres de impecable sastrería. No hacía falta preguntar adónde iban. Todos se dirigían a la cena de Catalina Socías.

Y, de alguna manera, aquella escena ya anticipaba lo que estaba por venir.

Porque el universo de Catalina siempre ha estado profundamente ligado al arte, al diseño y también a la moda. Quienes conocen su trayectoria saben que posee una extraordinaria capacidad para construir atmósferas donde la belleza se manifiesta en cada detalle. No solo diseña espacios; crea escenarios donde suceden historias.

Al cruzar la puerta de The Curated House, la sensación fue inmediata. Había un hilo conductor invisible que unía cada elemento. Las obras, la iluminación, la música, las flores, la conversación y hasta la manera en que los invitados ocupaban el espacio parecían formar parte de una misma narrativa.

Lo que encontré al llegar superó cualquier expectativa.

Nada estaba dejado al azar. Catalina Socías había diseñado una puesta en escena impecable, fiel a la sensibilidad estética que ha definido toda su trayectoria. Dos largas mesas imperiales vestidas con manteles negros recorrían el espacio como una instalación artística. Sobre ellas, cubertería de plata, delicadas flores blancas y una línea continua de sal que atravesaba el centro como un homenaje poético a Ses Salines y a la identidad del lugar.

La luz de las velas dibujaba reflejos sobre cada superficie, envolviendo la escena en una atmósfera íntima, sofisticada y profundamente evocadora.

Mientras transcurría la cena, hubo un momento en el que me detuve simplemente a mirar. Las mesas iluminadas por las velas, los invitados vestidos de negro, las conversaciones que fluían con naturalidad y la belleza serena de cada detalle me transportaron lejos de Mallorca. Por un instante, podría haber estado en una cena privada en París, en un encuentro creativo en Nueva York o en una de esas veladas elegantes que definen la vida cultural de Madrid.

No por una cuestión de escala, sino por algo mucho más difícil de conseguir: la capacidad de crear emoción a través de la belleza.

A medida que avanzaba la noche, las risas, los brindis y los reencuentros fueron marcando el ritmo de la celebración. Los elogios eran constantes. Los invitados no dejaban de felicitar a Catalina y a todo su equipo por haber creado una experiencia tan cuidada como auténtica.

Y era imposible no percibir el vínculo especial que existe entre las mujeres que forman parte de su universo profesional. Más que un equipo, transmitían la sensación de pertenecer a una gran familia creativa unida por una misma sensibilidad.

Nacida en Sa Pobla, Catalina Socías combina una formación en Historia del Arte y decoración con una sensibilidad profundamente ligada al estilo de vida mediterráneo. Desde la apertura de su primera tienda en Ses Salines en 2001 hasta la consolidación de Cassai Mallorca, ha construido un universo creativo reconocible por su elegancia serena y su capacidad para emocionar.

The Curated House representa la evolución natural de ese universo. Un proyecto que reúne arte, moda, diseño, arquitectura y experiencias. La dirección creativa responde a una visión profundamente personal de Catalina Socías. Parte de la dirección artística del espacio nace de conversaciones e intercambios creativos desarrollados junto al equipo curatorial.

Para esta primera presentación, la curaduría artística de las obras estuvo a cargo de Estudio Multidisciplinar.

Uno de los grandes protagonistas de la noche fue el trabajo de la artista y fotógrafa Iside Pellegrino Preite. Sus fotografías en blanco y negro de gran formato dominaban el espacio con una presencia serena y poderosa. Más allá de su extraordinaria calidad estética, las obras invitaban a detenerse y mirar.

Pellegrino Preite, cuya trayectoria mantiene un estrecho vínculo con el universo de la moda y la representación femenina, construye imágenes que hablan de fuerza, identidad, belleza y vulnerabilidad. Sus retratos poseen una intensidad silenciosa que atrapa al espectador desde el primer instante.

Entre los asistentes destacaron personalidades procedentes de distintos ámbitos de la vida cultural, institucional y empresarial de Mallorca, entre ellos el arquitecto Pedro Cerón Siles y su marido, Manuel Molina; el promotor inmobiliario Juan Luis Mateos Hernández junto a Elisa Andreeva Virfel; la empresaria Aina Sastre; el director de cine Nicolás Pacheco; la influencer y colaboradora de televisión María Barceló; el empresario Roberto Zampeiro; la vicepresidenta del Consell de Mallorca y consellera de Cultura i Patrimoni, Antònia Roca; la fotógrafa Marie Caroline; el CEO de Face Agency, José Carlos García Ruiz; y la artista Alina Polobok.

La música de Álvaro Anaya acompañó discretamente la velada, sumándose a una atmósfera donde todo parecía fluir con naturalidad.

La moda pasa, las tendencias cambian y las temporadas se suceden. Pero el arte, la belleza y los lugares capaces de emocionarnos permanecen para siempre.

Estoy segura de que próximamente veremos mucho más del universo de The Curated House by Catalina Socías. Y si algo quedó claro aquella noche en Ses Salines, es que este es solo el primer capítulo de una historia que seguirá dando mucho que hablar.