El centro de la capital mallorquina esta coronado con una plaza, en el centro un olivo centenario donde los visitantes de la ciudad se hacen múltiples selfies, frente a él se encuentra el hermoso ayuntamiento de Palma del siglo XVII, coronado con un hermoso reloj y desde allí puede verse el hotel que tiene el nombre del emblemático lugar, “Cort”

Es pronto, la ciudad apenas ha despertado de su larga letanía invernal y el chef Jose Rodriguez vuelve del mercado, de revisar los productos de temporada y compararlos con sus proveedores “En este tiempo es impensable hacer una compra entera en el mercado día a día en el mercado, solo de fruta cada mañana puede entrar 5 o seis cajas” “Valoro mucho a mis proveedores, ellos vienen y me ofrecen el mejor pescado, carnes o verduras de la temporada” comenta José.

El restaurante se sitúa en la planta baja. Las formas irregulares, los techos antiguos existentes y una serie de elementos particulares y que a priori podrían suponer un inconveniente, han sido aprovechados para sacarles el máximo partido. Con los suelos han creado un gran «pattern», en tono de grises, formado por más de 15 modelos de mosaicos hidráulicos a modo de alfombras con motivos geométricos que generan un potente efecto visual que se prolonga por todo el espacio.

La decoración, en general, ha sido propuesta muy recargada intencionadamente, llenando el local con botelleros, espejos y carpinterías que permiten que todos los ambientes estén visualmente conectados entre sí. “Hemos querido potenciar al máximo la altura del local creando en los techos superficies de cuadriculas de espejos perimetrales y paños centrales con falsos techos de madera moldurada de los que cuelgan súper lámparas de diferentes diseños”, cuenta el director del hotel Sven Rasch

Es medio dia, Nuria Casas atenta a las visitas del restaurante recibe los comensales y ofrece siempre el mejor sitio, tranquilo para los negocios o para los románticos, o con vistas a la Plaza de Cort donde los turistas se mezclan con los viandantes palmesanos.

Excelente materia prima con la mínima manipulación. Esa es la filosofía de la cocina Mediterránea del Hotel Cort. Una gastronomía de mercado donde se trabajan los ingredientes con el máximo respeto. Cuidando la máxima de que «menos es más».

Una ampliación de conceptos en el restaurante merece la pena cualquier visita, esta ampliación tiene el nombre de RAW GRILL, TheBrasserie.

Ceviche de corvina y mango con cilantro y tomate kumato, Carpaccio de calabacín e hinojo con pasas, piñones y emulsión de manzana, Tártaro de tomate rosa, aguacates y albahaca, Ensalada de espinacas, naranja con nueces y champiñones Portobello, Tártaro de atún rojo con sésamo y guacamole, Steak tártaro de ternera con salsa brava y tostadas de oliva negra, Papillote de corvina y gamba con patata, setas y verduras con toque thai,  Chateaubriand a la brasa con patata asada y chimichurri. Son algunos de sus platos en esta temporada acompañados de postres de Pannacotta de yogur con mango, Mousse de chocolate con menta y cookies o Gató con helado de almendra y crema de canela

 

La Bodega

En el Hotel Cort cada plato y también cada momento, requiere un vino diferente. Hay muchas ocasiones de disfrutar un buen vino, y muchos tipos de uva para acompañar cada uno de ellos. En la bodega se puede encontrar una amplia selección de vinos nacionales , internacionales y por supuesto, de Mallorca. “Hace 20 años casi no había vinos buenos en la isla, pero ahora,  hay un salto enorme en su calidad y pueden competir con cualquiera del mundo” comenta Sven Rash 

Tras un café, continua el día, con una sonrisa en el estomago agradecido y con fuerzas para continuar una nueva jornada.

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