Paula Serra: “En países como Qatar y Argelia, resulta muy chocante pinchar en discotecas solo para hombres”

La carrera de Paula Serra (Palma de Mallorca, 1991) está siendo meteórica. En menos de una década, ha logrado los sueños que muchos persiguen durante toda una vida. Desde Tomorrowland hasta Qatar pasando por una infinidad de festivales, clubs y países, su trayectoria supera el guion de cualquier película. Y lo mejor, es que le queda cuerda para rato.

¿Cómo y cuándo empezaste a pinchar?

Mi vida siempre ha estado ligada a la música gracias a mis padres. Cuando era niña, me apuntaron a clases de solfeo. Allí aprendí a tocar el piano. Estuve durante varios años hasta que lo cambié por una guitarra… que vendí a los dos meses (risas).

A pinchar empecé a los 21 años con mis amigos, ya que muchos de ellos tenían equipo. Poco a poco le fui pillando el rollo y a los 23 me compré una mesa Pioneer-750 y unos reproductores. Luego, más tarde, me hice con unos Technics.

Mi carrera empezó de la manera menos pensada. En 2016, me apunté a concurso por Internet que organizaba Mazda Sounds. El premio era, ni más ni menos, que ir a pinchar a Tomorrowland en Bélgica.

Paula Serra 21

Y allí, empezó todo…

La verdad es que pinchar en Tomorrowland cambió mi vida. Hubo un antes y un después de aquel día. En total, se presentaron al concurso 1.800 deejays de toda Europa. Para lograr el premio, tuve que ir pasando ronda hasta llegar a la fase final, que se celebró en un megayate que contaba con dos zonas en el Port de Barcelona. De ellos, tan solo quedamos 16. Cada uno de nosotros pinchó durante una hora frente a los organizadores del festival. Al final, eligieron a cuatro, incluyéndome a mí como única española.

Ten en cuenta que yo, por entonces, apenas tenía experiencia, ya que tan solo había pinchado en hoteles. Así que imagínate como fue pasar de pinchar para cinco o 50 personas a hacerlo en el festival más conocido del mundo.  

Me pilló tan de sorpresa que no tenía ni redes sociales ni tampoco nombre artístico. De hecho, en el cartel me anunciaron con mi nombre completo: Paula Serra Vázquez. Fui mi con mi mejor amiga en coche desde Barcelona, en un Mazda que nos proporcionaron. Nos pusieron hasta influencers (risas).

Pinché el sábado 23 de julio a las 17.00 horas. El escenario de Mazda Sounds, que había utilizado el concurso para promocionar su primera presencia en el festival, estaba justo al lado del Main Stage. Pasé tantos nervios que minutos antes de empezar estaba vomitando. Pero bueno, fue una experiencia que cambió mi vida. Eso sí, al día siguiente ya estaba de nuevo pinchando en el hotel. Supongo que eso, me ayudó a mantener los pies en el suelo en un mundo que era totalmente desconocido para mí.

Después de Bélgica, llegaron otras actuaciones internacionales…

Pinchar me permite también viajar y conocer mundo, algo que me encanta. He estado en países como Argelia, Alemania, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, México, Países Bajos, Panamá o Qatar, donde tuve una residencia durante dos años en Doha.

¿Y cómo es para una mujer pinchar en países con culturas tan diferentes?

Jamás he tenido ningún problema, han sido siempre muy respetuosos conmigo. Es simplemente cuestión de respetar sus costumbres y tradiciones. No obstante, es bastante chocante pinchar en una discoteca a la que solo tengan acceso hombres y mujeres…. Siempre y cuando sean europeas. Las qataríes están en otra sala del mismo recinto.

En Argelia, nos dan un visado de tan solo ocho horas de estancia que se contabilizan cuando sales del aeropuerto. Así pues, alguna vez me ha tocado tener que esperar en el interior del recinto hasta la hora de salir de camino a la discoteca.

Dejando a un lado Tomorrowland, ¿Cuál ha sido la fiesta de tu vida?

Fue mi especial pinchar en la revetla de Sant Sebastià, tanto en 2017 como en 2018. En la primera ocasión, me tocó cerrar en la Plaça Santa Eulàlia mientras que en la segunda, le hice el warm up a Uner en la Plaça de Cort. Al día siguiente, me fui con mi madre a su país natal: Panamá. Pinchar allí también fue inolvidable.

Las dos noches de Sant Sebastià fueron increíbles. Había tanta gente que solo veía cabezas. La verdad es que poder pinchar en tu tierra en una fecha tan señalada es muy especial. Me hizo más ilusión que en Tomorrowland.

¿Quiénes han sido o son tus influencias?

A mí me gusta mucho la música de los ochenta y de los noventa. Como deejay, cuando empecé a pinchar me gustaba mucho Tania Vulcano. Recuerdo estar en el Circoloco, en el DC-10, mirándola mientras me preguntaba que estaría sintiendo al hacer bailar a tanta gente.

Después, tuve una época en la que me llamaba mucho la atención Fatima Hajjji. Y mira que ambas (en alusión a Vulcano) tienen muy poco que ver. Son estilos totalmente diferentes.

Tampoco me puedo olvidar de Anna Tur. Ella fue la que confió en mí para dirigir Ibiza Global Radio durante dos años. Sin duda, le debo mucho. Me fijo mucho en todo lo que hace, ya que, además de una gran amiga, es una inspiración. 

En la actualidad, ella está al frente de Balearica Radio. Se trata de un proyecto que arrancó después de la pandemia y al que, por fidelidad, me he unido. 

¿Con qué estilo te sientes más cómoda?

No tengo un estilo definido, ya que no quiero encasillarme. Me gusta pinchar de todo. Creo que esto va por épocas. En los hoteles, ahora por ejemplo pongo mucho deep cuando antes me decantaba más por un rollo soulful.

Tengo que decirte que el house me encanta, sobre todo el de los noventa. Pero también me mola pinchar techno a 140 bpm.

Por suerte, cada vez hay más chicas pinchando ¿A qué crees que se debe?

Mentiría si dijera que este no es un mundo más de hombres que de mujeres, pero creo que poco a poco esto está cambiando. Supongo que una chica que lleve más tiempo pinchando sí que habrá notado esa evolución.

Creo que, como sucede en otros ámbitos, las mujeres nos hemos quitado la vergüenza de encima. En mi caso, te tengo que reconocer que siempre me ha gustado más hacer cosas teóricamente de chicos, como jugar al fútbol (risas).

Cambiando de tema… Imagino que tendrás alguna anécdota que puedas contarnos…

Te contaré una que me pasó con mi pareja, tu amigo Patto (Vikenzo). Estaba pinchando en el Veto Social Club Ibiza cuando, de repente, un tipo se acercó con una linterna a la cabina. Tras identificarse como agente de la Policía Nacional, me obligó a bajar el volumen de la música. Yo, al principio, no me lo creía. Me parecía una situación totalmente surrealista. Y eso que poco antes mi chico ya me había advertido de esa posibilidad.

Me di cuenta de que no era una broma cuando vi en la pista a unos veinte agentes, entre policías y guardias civiles. Finalmente, clausuraron la fiesta.

Tras dos años marcados por la pandemia… ¿Qué balance haces de este verano?

Ha sido un verano diferente, ya que como bien sabes fuimos padres el pasado mes de octubre. Así pues, este verano ha estado muy condicionado por nuestra pequeña Aretha.

He estado pinchando en los hoteles de la cadena HM, con los que llevó trabajando desde hace más de cinco años. También he tenido otros bolos, como el Mobofest en Lloret de Vistalegre o en clubs como el R-33 o Es Molí.

Hablando de tu peque… ¿Cómo concilias la maternidad con tu trabajo?

Su nacimiento nos ha cambiado la vida. Le puse el nombre en honor a una de mis cantantes favoritas: Aretha Franklin.

Mi primer bolo tras ser mamá tenía que haber sido en Nochevieja en Sa Possessió, pero la pandemia lo impidió.

Ahora, por el momento, no puedo todavía aceptar actuaciones fuera de la isla.

¿Te llama la atención el tema de la producción?

Me he metido alguna que otra vez en el estudio, pero para producir hay que tener mucho tiempo e infinita paciencia. Y la verdad es que yo soy muy nerviosa. Además, no me gusta nada eso de estar sentada durante horas y horas (risas).

Supongo que es porque soy muy crítica conmigo misma. Por ejemplo, al pinchar, cuando acabo la sesión, siempre pienso que podría haber sido mejor. No soy nada conformista.

Por último, ¿qué consejo le darías a alguien que está empezando?

Ser constante y que no se meta en esto para ganar dinero. Puedes divertirte jugando a fútbol sin querer llegar a ser un Cristiano Ronaldo. Con la música pasa lo mismo. Si te gusta pinchar, disfruta y aprende todo lo que puedas. Practicar mucho es también muy importante.

Por otra parte, tener principios es crucial para no venderse y llegar a ser el producto de un tercero que te explote. Hay que tener cuidado con eso.

FAST CHECK

  • Un deejay: Tania Vulcano
  • Un productor: Layton Giordani
  • Un tema: ‘Happy’ de Lighthouse Family
  • Un estilo que no sea electrónica: jazz, soul o rock
  • Un club: DC-10
  • Un festival: ADE (Amsterdam Dance Event)
  • Una comida: sa mallorquina
  • Una bebida: Laccao
  • Una película: ‘Pulp Fiction’
  • Un lugar para perderse: Formentera

Y tú, ¿Qué opinas?

Licenciado en periodismo, y con experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Mallorquinista de cuna y de tercera generación. Apasionado de la música (en especial la electrónica), del cine, de la historia, del deporte (sobre todo del wrestling, la lucha libre americana) y de todo lo que tiene que ver con el misterio.

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