Lost in a Glance se despliega en LA BIBI + REUS como un contrapunto silencioso a la velocidad de la vida contemporánea. Como mi café y el arte cada mañana, la exposición se instala en ese gesto cotidiano donde mirar con tiempo se convierte en una forma de estar en el mundo.
Situada a las afueras del ritmo urbano de Mallorca, la galería se integra en el paisaje como un espacio donde la obra encuentra tiempo y distancia. Para mí, LA BIBI + REUS es una de las galerías más bonitas de la isla, no solo por su enclave que intensifica la experiencia visual sino también por la admiración que siento por su galerista, Miquel Campis (La Bibi), cuya sensibilidad y coherencia atraviesan cada proyecto.


Comisariada por Saskia Vallori, Lost in a Glance propone un diálogo contenido entre Paula Valdeón y Miquel Ponce, donde la atención y el tiempo material son centrales. En Ponce, la acumulación de huellas y gestos genera superficies densas que resisten la inmediatez; en Valdeón, patrones textiles de origen artesanal se fragmentan y recomponen en un ritmo lento y sutil.
Producidas durante la residencia de artistas de la galería, las obras mantienen una relación silenciosa con el territorio. La luz, el horizonte y los ritmos naturales de la isla aparecen como atmósfera más que como imagen, anclando la muestra en un tiempo expandido.




Me gusta ver exposiciones con carácter, pensadas, compartidas con personas que realmente entienden de arte. La inauguración contó con la presencia de Antònia Maria Perelló, directora de la Fundació Miró Mallorca; Ferran Hidalgo, director de marketing de Estrella Damm; así como Lucía Cuesta y Miquel Àngel, apoyando siempre a los artistas de la isla.
Mirar arte es, todavía, un acto de resistencia, ahí donde la mirada decide quedarse.




