Dormitorios Paralelos

Retrato de una mujer con labios rojos y sonrisa brillante

A finales del pasado mes de mayo, se inauguró en un apartamento de la calle Jaime III, en pleno corazón de Palma, una exposición colectiva sin título, organizada por The Room Concept, con un hilo conductor basado en la heterogeneidad y multiculturalidad de sus participantes. Comisariada por Benvenutto Studio (Martina Benvenutto), entre las salas de este showroom artístico encontramos obras de Olaf Hajek (Alemania), Iside Pellegrino (Italia), Pupi (Argentina) y los españoles Yoko (Juan Luis Sánchez Cortés), Marcos Torandell y Marta Muniesa.

Es importante partir por alegrarse de que existan este tipo de espacios alternativos a los circuitos convencionales del arte contemporáneo, con propuestas de calidad y posibilidades comerciales. El nacimiento de nuevos espacios independientes son siempre saludables para el ecosistema de las artes, en cualquier sitio. La aparición de este showroom gracias a la apuesta de una agencia inmobiliaria es más importante de lo que quizá la misma empresa cree, porque aporta una bocanada de aire fresco, necesario. 

Entrar a este showroom ha sido encontrarse tras la puerta con las fotografías de la joven italiana Iside Pellegrino. Sus disparos están contenidos en un universo estrictamente femenino, que se abocan al tratamiento de ciertos temas que le son propios a las mujeres y sus razonamientos relacionados a aspectos de lo social. Interpela con una crítica visual a las apariencias y el culto a la belleza, a la obsesión por la perfección. Sus fotografías apelan a una estética más punk, donde encontramos influencias visibles de la obra del archi conocido Steven Meisel, con una pizca de Terry Richardson, para hacer una peineta con el brazo extendido hacia la competitividad entre su propio género y la cultura de las falsas apariencias. “ser como a uno le salga” parece ser la premisa de su propuesta en esta serie, sin importarle mucho la opinión de los demás, que siempre está muy bien.

Continúa en otra sala la estupenda obra de Olaf Hajek. La pintura de este artista es ya conocida en la isla y fuera de ella, presentada por última vez en la feria Art Cologne en su primera edición mallorquina a inicios de este año, de la mano de una galería de su país de origen. Esta vez, en un ambiente mucho más íntimo, Hajek vuelve a enternecernos con sus obras figurativas, de pinceladas suaves pero firmes y una paleta muy contenida, calibrada. Hajek es un buen pintor y su propuesta muy clara, con un estilo coherente que lo ha hecho reconocible. De narrativas surrealistas, su pintura está profundamente relacionada al lenguaje de los simbolismos y la representación de la naturaleza y sus infinitas posibilidades. Posee una obra preciosa.

Otro de los espacios abre la puerta al creador local Marcos Torandell. En esta ocasión presenta una serie de esculturas en madera de formas orgánicas de una fuerte influencia mediterránea en sus asimetrías. Le acompañan otras piezas elaboradas en lana rústica de oveja sobre estructuras de alambre metálico suspendidas en el espacio, en general más relacionado a prácticas artísticas ejercidas por artistas mujeres. Estas obras marcan un giro radical respecto a su obra anterior, caracterizada por el uso de la piedra y la roca en toda su tosquedad. Pasa de materiales sólidos a otros sensibles y tradicionales en un cambio de corte más terapéutico, que las vuelve válidas desde la interpretación masculina.

La colectiva permite redescubrir, por último, la obra de un artista vital que suele mantenerse en silencio. Me refiero a Yoko (Juan Luis Sánchez Cortés). Hablamos de un artista de práctica multidisciplinar, aunque proviene de una formación especializada en pintura. A lo largo de los años, este creador ha combinado la pintura con el mixed media y la experimentación visual a través de composiciones intuitivas y texturas de fuerza emocional. 

Su obra expuesta, para perplejidad de los espectadores, está elaborada en base a plastilina, contenida en distintos soportes como cajas de CD’s, frascos de golosinas, láminas de metacrilato, superficies de madera o una bombona de butano. Se vale de toda clase de soportes para crear piezas conceptuales de un alto contenido crítico y social. Una de sus obras en cajas de CD’s y plastilina roja emula un gran corazón invertido, haciendo alusión a los Likes de las redes sociales y su falsedad. Otra composición muestra el símbolo “R” de marca registrada. Dos placas de metacrilato atrapan plastilina roja en cuyo vacío interior reza “Vendido”, hablándonos de la importancia de vender obra en el espacio expositivo y a su vez, generando una doble crítica en referencia a cómo los artistas, a veces, deben “venderse” para hacerse un hueco en el ecosistema artístico. 

Suspendidos sobre tres peanas en una de las paredes, tres frascos de famosas golosinas invertidos y rellenos de plastilina nos observan en caritas felices siniestras, casi demoníacas, burlescas. Son obras de antigua elaboración, que sin embargo nos traen a una reflexión sumamente actual.

Algunos de los materiales utilizados para la construcción de estas obras, con el paso del tiempo, han prácticamente dejado de circular (el caso de las propias cajas de CD’s) en favor de los teléfonos móviles y las pantallas de todo tipo. La misma utilización de la plastilina como material primario de la educación infantil elemental, tan común a todos y cada uno de nosotros en alguna época de nuestras vidas, abre una reflexión severa sobre los cánones de comportamientos sociales. A pesar de que la tecnología avanza y sus artefactos pasan de moda, u otros materiales plásticos que nunca más volvemos a utilizar, como la plastilina, la obra pone de manifiesto que nuestros comportamientos continúan intactos, con todos sus defectos y vicios. En ese sentido, su obra no sólo se vuelve atemporal. También funciona a modo de archivo grupal, colectivo, general, humano. Es un artista cuya obra requiere de una contemplación pausada más allá de la primera impresión, muy válida.

Es así como el conjunto de esta exposición se convierte en una experiencia de encuentro, conversación e inspiración desde distintos puntos de vista, desde los más clásicos a los más conceptuales en una relación íntima sin artificios en dormitorios paralelos, activada por un espacio envidiable que vale la pena recorrer. Enhorabuena.