Otras guerras: la lucha por el agua

Amelia Fornés conoce muy bien la realidad africana, no sólo por haber vivido y trabajado desde hace más 10 de años en el continente africano. 

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Desde 2015 ha creado, gestiona y dirige los proyectos de la Fundación Barceló en África  y actualmente, a pesar de las dificultades, acaba de llegar de Turkana, Kenia donde entre otros proyectos, se está desarrollando el proyecto “AGUAY+”

A pesar de los múltiples viajes que ha realizado en la zona, este ha sido especialmente impactante, no solo por las condiciones duras de trabajar en esta zona sino por la situación de sequía, que pone de manifiesto las carencias básicas que sufren las comunidades de la zona.

Turkana es una zona semiárida habitada principalmente por pastores seminómadas que viven sujetos a la supervivencia de su ganado, medio de vida y moneda de trueque. Actualmente, como parte del cambio climático que sufren constantemente, están viviendo una sequía de las más severas que enfrenta a las poblaciones vecinas por el control de los pocos reservorios de agua de la zona.

Amelia comenta cómo durante sus estancia recibía la visita de representantes de comunidades vecinas que tras caminar, horas, e incluso días, solicitaban ayuda para poder tener agua en su poblado. Tal es su necesidad que ofrecen su bien más preciado (cabras) como garantía de su compromiso. 

Teniendo en cuenta que lleva trabajando desde 2016 en la zona, Amelia ya es conocida como  “Ngakipi” (agua en lengua turkana), en referencia a los pozos de agua.

La Fundación Barceló lleva desarrollando proyectos relacionados con el agua desde hace más de 20 años, y en 2020, que inicia el proyecto propio “AGUAY+” de agua y saneamiento en Uganda y Kenia , ampliándose posteriormente a Burkina Faso.

Dentro del Proyecto “AGUAY+”  se han perforado 86 pozos y en 2022 se alcanzará la cifra de 125 pozos ubicados en escuelas, comunidades, terrenos agrícolas, etc. Esta iniciativa contempla asimismo la instalación de una red hidráulica, además de diversos proyectos de letrinas, y sistemas de regadío con paneles solares, beneficiando a más de 60.000 personas. 

Si bien se ha conseguido progresar de manera sustancial a la hora de ampliar el acceso a agua potable y saneamiento, existen millones de personas (principalmente en áreas rurales) que aún carecen de estos servicios básicos, desde la Fundación Barceló seguiremos trabajando para cambiar esta realidad.

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