Si hay una inauguración a la que acudimos esta semana con especial emoción esa fue la de la apertura de la tienda de joyas Coolook. Por dos motivos. El primero, porque era de justicia que Palma contara con un espacio propio de esta firma con sello puramente mediterráneo y que respira Mallorca y mar por los cuatro costados. Segundo, porque es una forma muy bonita de rendir homenaje a Margarita Palou, Lideta, nombre vinculado históricamente a Vidrios Gordiola, que contribuyó a impulsar. Una fotografía suya, en la que destacan sus preciosos ojos azules cuelga de una de las paredes. Preside y vigila un espacio en los bajos del emblemático edificio de la época modernista Cases de les Mitges, que ahora ha sido completamente transformado por la arquitecta Mar Bermejo. Estética de la marca mezclada con muebles curvos, con relieves, espejos mezclados con hierro y hormigón y un mundo marino de cristal hecho por la fábrica de vidrio y que cuelta de los techos.

Pudimos hablar durante unos minutos con Mar Aldeguer, que nos confesó habler cumplido un sueño. “Que Coolook haya lle- gado a Palma, en la ciudad donde nací, pasé toda mi infancia y buena parte de mi vida es un privilegio”. Junto a ella, su marido, Enrique Bermejo, nos aseguraba que algo de nervios y estrés pasaron antes de hallar el local per- fecto. “No fue fácil”.

GALERÍA DE FOTOS

© La Siesta Press / J. Fernández Ortega

Entre clientes y amigos de Mar Aldeguer nos encontramos, por ejemplo, con Carmen Rosselló, Maite Alcover y Cristina Elvira, o con Gari Durán que ya hizo alguna adquisición, Lourdes Cerdo o la agente consular de los Estados Unidos en Baleares, Kimberly Marshall. Amada Salvá, Natalia Pérez-Fajardo, Fernando Ibáñez, Mónica del Toro,Conchita Moncada, Ana Coll o Catalina Rodríguez también se encontraban en una lista de invitados elaborada por Tommy Ferragut, encargado de organizar el acto.

Y tú, ¿Qué opinas?