Las Salinas d’Es Trenc: un tesoro natural en Mallorca

La sal es un condimento indispensable en la cocina, tal es su importancia que ha marcado la historia humana, influyó en el comercio, la religión y hasta en la guerra.

En la hermosa isla de Mallorca, a pocos kilómetros de la costa, se encuentran las Salinas d’Es Trenc, un lugar donde se producen las sales de mayor calidad. Con una combinación perfecta de suave brisa marina, mucho sol, poca humedad y agua de mar cristalina y pura, este sitio ofrece las condiciones ideales para la producción de estas sales.

Inspirados por la belleza y biodiversidad de la reserva natural de Es Trenc, los trabajadores de las Salinas d’Es Trenc se esfuerzan diariamente por preservar este ecosistema especial. No solo obtienen sus productos de aquí, sino que también contribuyen activamente a su existencia a través de su labor.

El intercambio respetuoso entre el hombre y lanaturaleza es fundamental en las Salinas d’Es Trenc. Los trabajadores utilizan métodos tradicionales de extracción de sal, respetando el equilibrio natural del ecosistema. Además, se han implementado medidas para minimizar el impacto ambiental, como la reutilización del agua de mar y la protección de las aves migratorias que visitan la zona.

Las sales producidas en las Salinas d’Es Trenc son reconocidas por su pureza y sabor excepcionales. Se obtienen a partir de un proceso cuidadoso que implica la evaporación del agua de mar en grandes estanques al aire libre. El resultado es una sal rica en minerales y libre de aditivos químicos.

Además de su calidad, estas sales también destacan por su variedad. Las Salinas d’Es Trenc ofrecen diferentes tipos de sal, como la sal gruesa, la sal fina y la sal en escamas. Cada tipo de sal tiene sus propias características y usos culinarios.

La sal gruesa es ideal para sazonar carnes a la parrilla o para darle un toque crujiente a las verduras asadas. La sal fina se utiliza principalmente en la cocina diaria, para sazonar sopas, guisos y ensaladas. Por último, la sal en escamas es perfecta para realzar el sabor de platos gourmet, como pescados frescos o postres dulces.

Además de su uso en la cocina, las sales de las Salinas d’Es Trenc también se utilizan en tratamientos de belleza y bienestar. Sus propiedades minerales benefician la piel y ayudan a relajar los músculos. Se pueden encontrar productos como exfoliantes corporales, sales de baño y mascarillasfaciales que contienen sal de las Salinas d’Es Trenc.

En resumen, las sales de las Salinas d’Es Trenc son versátiles y se pueden utilizar tanto en la cocina como en tratamientos de belleza. Su variedad de tipos, como la sal gruesa, fina y en escamas, permite adaptarse a diferentes platos y necesidades culinarias. Además, sus propiedades minerales benefician la piel y ayudan a relajar los músculos, por lo que también son utilizadas en productos de cuidado personal.

Historia

Los primeros registros del uso de la sal datan de China durante el reinado del emperador Huangdi en el año 2670 a.d.C. Esto pudo ser gracias a que se encontraban rodeados de lagos salados, y con la fuerza del sol, se descubrió que el agua salada dejaba atrás los pequeños cristales de sal. Durante el Imperio Romano (27 A.C.- 476 D.C) se usó como método de pago a los soldados y funcionarios públicos, de ahí el nombre «Salario» que surge surge del término en latín ‘Salarium’. Los romanos no fueron los únicos, pues la sal fue moneda de cambio para varias civilizaciones. Existieron culturas que la consideraban igual o incluso más preciada que el oro.

En la Edad Media, fue esencial para el crecimiento de las ciudades, pues se usaba como conservador de alimentos e ingrediente para elaborar productos como el jamón.

Era gracias al uso de la sal que las comunidades podían preocuparse menos por la putrefacción de sus insumos, pero también comerciaban con ella, por lo que ayudó a impulsar la economía de diversos pueblos.

Por su relevancia se impusieron impuestos por su uso y explotación, convirtiéndola en uno de los ingresos más importantes para las arcas reales.

En estos tiempos la sal era considerado un preciado condimento que no era de fácil acceso para toda la población, estando más presente en las cocinas de las familias acaudaladas.

Los pueblos que no tenían acceso a sal tuvieron que desarrollar otros métodos de conservación, como el ahumado o el uso del aceite.

En el sureste de Mallorca se encuentra un paisaje natural único y protegido de dunas, humedales vírgenes y una de las playas más bellas de la isla: la reserva natural de Es Trenc. Ya en el siglo IV a.C., fenicios y romanos encontraron en este entorno natural las aguas ideales para extraer la valiosa sal marina.

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