Ayer por la noche, distintos lugares de la ciudad, desde bares, plazas, centros culturales y calles, participaron en la ya tradicional Llonguetada, impulsada por el colectivo Orgull Llonguet.

Este fue el cuarto año en el que grupos de amigos, asociaciones vecinales, bares y otras entidades se suman a esta iniciativa. Los requisitos para participar son que el pan de llonguet sea el que se utilice para el bocadillo, que el lugar donde se celebre la cena (calles, plazas, bares, portales…) esté decorado de amarillo y que haya un pequeño acto cultural amenizando la velada.

La Llonguetada se comenzó a celebrar en el año 2013 con el objetivo de “recuperar un pan -el llonguet- que comenzaba a desaparecer”, pero también para invitar a los mallorquines a salir más noches durante la semana de las fiestas del patrón.

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