Javitoh: “Trabajar con Danzú es como jugar la Champions”

Javier Simarro Bermejo (Palma de Mallorca, 1989), conocido artísticamente como Javitoh, soñaba en ser futbolista profesional, hasta que le regalaron sus primeros platos. Años después, eligió la cabina por delante del balón. Y no le ha ido nada mal. Residente de Danzú, la promotora que ha revolucionado la escena mallorquina con su Origen Fest y fiestas en Son Amar o Social Club, hemos charlado con él para conocer su historia.

¿Cómo y cuándo empezaste a pinchar?

Bueno, la verdad es que mis padres siempre escuchaban mucha música en casa. Supongo que de ahí viene el gusanillo. Además, recuerdo que, cuando era pequeño, íbamos a patinar por el Paseo Marítimo de Palma. Yo, ya por entonces, me paraba enfrente de las discotecas y les decía que de mayor, quería trabajar allí (risas).

Cuando tenía unos 15 años, me regalaron mi primer equipo: una mesa y unos platos Numark, de esos que iban con correa (risas). Me pasé años practicando, sin resultados, hasta que, un buen día, me empezaron a salir las mezclas. A mí me gustaba el ‘UK Garage’, pero tuve que empezar pinchando ‘techno’ porque era lo que había en Discos Oh! (risas).

¿Recuerdas tu primer bolo?

La primera vez que pinché con gente fue en una fiesta de unos amigos en un garito de Manacor. Era un cumpleaños. 

Más tarde, me presenté junto a otros siete chicos a un concurso que organizó el New Class, una discoteca que estaba en Felanitx. Era alrededor de 2009. Lo gané y el premio fue compartir cartel con Technasia. Aquel fue mi primer bolo, digamos, oficial. Al final, me quedé allí como residente durante un año y medio, que me sirvió mucho para aprender. Hasta que un buen día, Manu Sánchez contactó conmigo…

Y entonces, cambió todo… 

Pues sí. Me escribió por Facebook para invitarme a pinchar a s’Oliba, aquel club que estaba en Porto Cristo. En concreto, para el 31 de octubre de 2010, en Halloween. Fue tan bien que, al acabar de pinchar, me presentó a su socio (Gallego) y me dieron la siguiente fecha: el 24 de diciembre en BCM. Desde entonces hasta ahora no he parado. 

JAVITOH 2

Actualmente, seguís trabajando juntos en Danzú… 

Siempre les estaré muy agradecido (a Manu Sánchez y a su socio) por la oportunidad y la confianza que han tenido en mí. Para mí, que me gusta mucho el fútbol, trabajar con ellos en Danzú es como jugar la Champions League (risas). 

Recuerdo que nuestro primer evento fue en Es Fogueró con Paco Osuna. Luego, tras pasar por la Sala Fónica, llegaron el Origen Fest, Son Amar y el Social Club, además de otros muchos eventos en los que he podido compartir cabina con algunos de mis ídolos. Eso sí, te aseguro que detrás de Danzú hay muchas horas de trabajo. 

¿Quiénes han sido tus influencias?

Te diría que, sin duda, uno de mis referentes ha sido siempre Ángel Costa. Me acuerdo de que iba a BCM solo para ponerme al lado de la cabina y ver como mezclaba. Ten en cuenta que, cuando yo empecé a pinchar, nadie me enseñó como se hacía. No tenía pautas a seguir, así que se hizo complicado. Otro que me ha marcado es Locodice, por su forma de pinchar.

A mí gusta el ‘minimal’. Me pasaría 24 horas pinchando ese rollo ‘rumaneo’. Aunque bueno, también disfruto con otros estilos. Todo depende de la hora y de la sala.

A lo largo de tu carrera, has compartido cabina con algunos de los más grandes… ¿Quién te ha llamado más la atención?

Te diría que Óscar Mulero. Y mira que no es mi rollo. También Mathias Kaden, que me transmite muy buena ‘vibra’. Ambos me parecen alucinantes tecnicamente. Además, nunca están parados y eso, a mí me gusta.

¿Cuál ha sido la fiesta de tu vida?

Esta es una pregunta muy difícil. Supongo que una de ellas fue la que te he comentado con Manu (Sánchez) en s’Oliba, ya que me cambió la vida. Evidentemente, pinchar en Son Amar o el Origen Fest en Son Fusteret también es muy especial, pero, creo que me quedaría con una noche del pasado año en el Social Club con Locodice.

Supongo que echarás mucho de menos el Social…

La verdad es que mucho. Ese era mi club favorito. Me encantaba pinchar allí por la atmósfera que se creaba. Creo que se podría haber evitado este final, que ha sido muy doloroso para mucha gente.

Imagino que, después de tantos años, tendrás alguna anécdota que contar… 

Desde los 18 hasta los 23 años compaginé el fútbol con la noche. Aquello se convirtió en una locura, ya que pasaba de pinchar en Gothic a irme a jugar un partido a Valldemossa en cuestión de horas. En un momento dado, tuve que decidir y me decanté por la música, algo que, al principio, a mi padre no le hizo mucha gracia. Ahora, está superorgulloso de mí (risas).

Luego, otra muy buena, fue cuando un turista que estaba en la zona VIP del Social Club se acercó a la cabina… ¡Para darme 50 euros! Le gustó mi música y me quiso dar una propina (risas). 

Tampoco puedo olvidarme de una noche en la que, con Kiko Fernández en la terraza de Amnesia, Locodice puso un disco mío. Me emocioné tanto que no pude evitar irme a la cabina, donde había un seguridad que no me dejaba pasar. Afortunadamente, él me vio y pudimos saludarnos con un gran abrazo, puesto que ya nos conocíamos de cuando vino a pinchar al Origen. Supongo que debió flipar cuando me vio aparecer tras poner mi tema (risas).

Además de deejay, también eres productor… 

Empecé a producir con Manu (Sánchez), Julián Barceló y Daniel López, unos cuatro o cinco años después de comenzar a pinchar. Tengo que reconocer que al principio no me llamaba la atención, pero poco a poco me fui metiendo en el tema. En total, calculo que tendré unas 100 producciones propias, en sellos como el nuestro, Danzú; el sello de Steve Lawler, VIVa MUSiC; o SK Recordings, entre otros.

Ahora llevo un año y medio sin producir nada. Me estoy tomando un parón porque quiero cambiar mi sonido, que pase del ‘tech house’ a un rollo más ‘minimal’.

Para acabar, ¿Qué consejo le darías a un chico o una chica que quiere empezar a pinchar?

Le diría que antes de ponerse a pinchar, empezara a producir. Los tiempos han cambiado tanto que mezclar, gracias a la tecnología, lo puede hacer cualquiera. El mérito está en saber qué música poner en cada momento. El tema de la ecualización, de saber cómo tratar un equipo, eso ya es otra cosa. 

Producir te abre puertas, de eso no tengo dudas. Por muy bien que pinches, si no haces música, es muy difícil hacerte un nombre o salir a pinchar fuera de la isla. 

FAST CHECK 

  • Un deejay: Locodice
  • Un productor: Traumer
  • Un tema: “Space Cowboy” de Jamiroquai
  • Un estilo que no sea electrónica: hip hop americano
  • Un club: Social Club
  • Un festival: Sunwaves (Rumanía)
  • Una comida: pasta italiana
  • Una bebida: cerveza
  • Una película: no me gusta el cine (risas)
  • Un lugar para perderse: Mallorca

Y tú, ¿Qué opinas?

Licenciado en periodismo, y con experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Mallorquinista de cuna y de tercera generación. Apasionado de la música (en especial la electrónica), del cine, de la historia, del deporte (sobre todo del wrestling, la lucha libre americana) y de todo lo que tiene que ver con el misterio.

Artículo anterior

¿Por qué deberías contratar una agencia de traducción?

Siguiente artículo

OK Mobility Inaugura su Nuevo Showroom en Palma: Una Fusión de Arte y Movilidad

Lo último

×