La cifra suena a exageración de barra de bar, pero no: 23 millones de dólares al año. Y lo más curioso es que, en su caso, la nieve apenas explica una esquina del dinero. Eileen Gu es la atleta de invierno que convirtió el salto perfecto en un modelo de negocio: una mezcla de medallas, narrativa personal y marcas que se pelean por aparecer en la foto.
EL NÚMERO QUE NO SALE EN EL PODIO
23 millones… y el deporte pone la calderilla

Según estimaciones recogidas en medios que citan rankings de Forbes, Gu supera los 23 millones anuales, con una realidad casi cómica: la mayor parte viene de acuerdos comerciales, no de premios. En 2025, por ejemplo, sus ganancias deportivas se mueven en el entorno de los cinco dígitos, mientras el resto lo ponen los contratos fuera de pista.
Hay algo casi pedagógico en esto: en muchos deportes de invierno, el talento paga… pero paga tarde y mal. El “gran sueldo” rara vez lo firma la federación; lo firma una marca con presupuesto y prisa.
LA MARCA EILEEN GU
Lujo, tecnología y una estética muy exportable
El listado de socios de Gu parece la parrilla de salida de una pasarela: Red Bull, Porsche, IWC Schaffhausen, TCL, además de colaboraciones vinculadas al universo moda y lujo.
Y aquí entra el factor diferencial: Gu no “vende esquí”, vende una idea más amplia—juventud, precisión, cosmopolitismo—con una presencia mediática que funciona igual en una pista de halfpipe que en una campaña global.
Atleta y modelo: el doble carril
Su perfil también se apoya en el modelaje (con agencias y trabajos editoriales), un cruce cada vez menos raro en la élite… pero que ella ejecuta con una naturalidad casi insultante. Mientras otras carreras se rompen por intentar “ser marca”, Gu nació ya en ese idioma.
IDENTIDAD, POLÍTICA Y UN MERCADO GIGANTE
Competir por China: el debate que nunca se enfría
Eileen Gu nació en San Francisco, pero compite por China desde antes de Pekín 2022. Esa decisión la convirtió en fenómeno global y también en tema político: un símbolo perfecto para que cada bando proyecte lo que quiere ver.
El asunto se complica por un detalle que no es menor: China no reconoce la doble nacionalidad, y su situación personal ha alimentado debates públicos y titulares durante años.
En otras palabras: su historia no solo se mide en puntos y trucos; también en interpretaciones. Y, sí, eso también cotiza.
CUÁNTO PAGA REALMENTE EL ESQUÍ FREESTYLE
Premios limitados, exposición enorme
Para entender el contraste, basta mirar el dinero oficial que reparte el circuito: la FIS publica rankings de prize money donde las cifras líderes de temporada son relativamente contenidas frente a otros deportes globales.
Esto explica por qué el “gran contrato” en deportes de invierno suele venir de fuera. Ganar te da visibilidad; la visibilidad te da dinero. El orden, a veces, duele.
MILÁN-CORTINA 2026: LA SIGUIENTE PANTALLA
Entre la presión y la narrativa
De cara a Milán-Cortina, Gu llega como favorita permanente… y con el foco multiplicado. En la final olímpica de slopestyle, por ejemplo, se quedó a las puertas del oro en un desenlace ajustadísimo.
Pero incluso eso forma parte del engranaje: en el deporte-espectáculo, el drama también tiene valor. La pregunta no es si Eileen Gu seguirá ganando dinero—probablemente sí—sino qué parte del mundo decidirá aplaudirla… y cuál preferirá discutirla.









