Chris Hemsworth en Madrid: lluvia, lujo y una visita exprés que puso a la ciudad en modo Hollywood

Chris Hemsworth y Elsa Pataky han vuelto a convertir Madrid en un foco mundial, pero no por casualidad: había estreno, cámaras y un escenario recién “reabierto” para la foto perfecta. Entre El Hormiguero, el nuevo Club Metrópolis y guiños en español, la capital fue —otra vez— su segundo hogar.
Chris Hemsworth y Elsa Pataky sonriendo en un ambiente acogedor.
Chris Hemsworth y Elsa Pataky disfrutan de un momento juntos en un lugar acogedor.

Madrid tiene un talento especial para estas cosas: un martes cualquiera amanece con lluvia y, de repente, Chris Hemsworth en Madrid se convierte en la noticia que atraviesa móviles, tertulias y stories. No es solo el actor; es el efecto combinado. Con Elsa Pataky al lado (madrileña de origen y brújula emocional del viaje), la ciudad vuelve a funcionar como un imán: para la prensa, para el postureo elegante y para esa industria intangible que es “estar donde hay que estar”.

UNA VISITA EXPRÉS CON SABOR A ESTRENO

De la promo al “me siento como en casa”

El motivo oficial es cristalino: Hemsworth aterrizó para presentar Ruta de escape —título en español de Crime 101—, un thriller que lo saca del martillo de Thor y lo mete en la piel de un ladrón de alto riesgo. La película llega a los cines el 13 de febrero de 2026 y la gira de prensa tenía parada estratégica en la capital.

El resto es el envoltorio, que en Madrid siempre cuenta: posado bajo la lluvia en el entorno del Edificio Metrópolis y un “Viva España, viva Madrid” en redes que no suena a frase de manual, sino a guiño de quien ya sabe pedir el café sin mirar la carta. La visita fue corta, pero intensísima.

EL HORMIGUERO Y LA ANÉCDOTA QUE LO CAMBIÓ TODO

Brad Pitt, Leyendas de pasión… y el nombre de su hijo

La parada televisiva fue El Hormiguero, donde Hemsworth tiró de carisma (y de comedia doméstica) para humanizar el típico relato promocional. Entre confesiones, dejó una de esas anécdotas que funcionan como gasolina para titulares: explicó que su hijo Tristan se llama así por el personaje de Brad Pitt en Leyendas de pasión, película que estaban viendo cuando Elsa estaba embarazada.

Lo interesante no es solo la historia; es lo que revela del “personaje público”: el Hemsworth que vende cine también vende cercanía, y esa mezcla, en tiempos de saturación, sigue siendo oro.

CLUB METRÓPOLIS: EL NUEVO TEMPLO DEL “VER Y SER VISTO”

Por qué todo el mundo habla del edificio (y no solo por su cúpula)

Aquí entra el giro madrileño del asunto. Parte de la agenda se movió alrededor de Club Metrópolis, la nueva vida del emblemático edificio de la confluencia Gran Vía–Alcalá, que reabre como club privado con hotel boutique y un despliegue gastronómico de siete espacios. Detrás está Grupo Paraguas, y el interiorismo lleva la firma de Lázaro Rosa-Violán.

Los números también cuentan la historia del lujo contemporáneo: 19 habitaciones, alrededor de 1.500 socios, una inscripción que ronda los 2.000 euros y cuotas anuales desde 3.500; con zonas abiertas al público en plantas bajas y otras reservadas para miembros.

Según publicó Vanitatis, incluso se habría reservado una planta para el actor durante su estancia. Madrid, cuando decide jugar a liga internacional, lo hace sin complejos.

ENTRE GIMNASIO, CHAMBERÍ Y LA IDEA DE “SEGUNDO HOGAR”

La rutina que no se negocia

Más allá del flash, hay algo casi ritual en esta pareja: el entrenamiento. Distintos medios apuntan a que mantuvieron su rutina deportiva en el Metropolitan (zona Chamberí), un detalle pequeño pero coherente con la imagen que proyectan desde hace años: disciplina, vida familiar y un pie en cada mundo (Australia como base; España como raíz).

Y ahí está la clave de por qué su presencia “revoluciona” Madrid: no vienen a posar como turistas, vienen a activar una narrativa. Estreno de cine + televisión + un club de lujo recién estrenado + nostalgia madrileña. Todo encaja. Demasiado, incluso.

POR QUÉ MADRID SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN PLATÓ DE HOLLYWOOD

Madrid lleva tiempo ensayando este papel: capital europea con hambre de foco, capaz de mezclar tradición castiza y lujo global en la misma esquina. Que el Edificio Metrópolis reabra convertido en club exclusivo justo cuando Hemsworth aparece bajo su cúpula es casi una metáfora involuntaria: la ciudad como escaparate… y como negocio.

Y, mientras tanto, el lector hace lo que hace siempre: buscar “Chris Hemsworth en Madrid” y querer saberlo todo —dónde estuvo, qué dijo, qué viene a promocionar y por qué Madrid parece, por un momento, el centro del mundo.