Los beneficios de la mermelada sin azúcar son otro factor a tener en cuenta en una cocina saludable: controlar los ingredientes, la cantidad o elegir productos de calidad.

Manzanas, naranjas, peras o tomates son algunos de los frutos que podemos conservar en esta época. Solo hay que escoger los ingredientes favoritos y hacer combinaciones sin límite.

¿Cómo hacer mermelada sin azúcar?

2,5 kg de higos maduros (o de otra fruta como melocotón, ciruela…)
1 manzana biológica
Zumo de ½ limón
Opcional: hebras de piel de naranja (solo la corteza, sin la parte blanca)

 

Paso a paso de la receta de mermelada sin azúcar

Paso 1: Lavar muy bien la manzana y cortarla en cubos. La piel sirve para gelatinizar la mermelada así que no se debe pelar.

Paso 2: Lavar los higos, cortar en 4 y añadirlos a una olla profunda con un vaso de agua, el jugo de medio limón y la manzana cortada con piel. Para dar un toque amargo y un poco diferente  a la mermelada se puede conseguir de forma natural añadiendo a la olla algunas hebras finas de piel de naranja.

Paso 3: Cocer durante una hora empezando a contar desde que el agua rompa a hervir. Comprobar la textura dejando caer una gota sobre un plato. Cuando al inclinarlo, la gota se mueva lentamente es el momento de apagar el fuego.

Paso 4: En este punto se puede dejar la mermelada con pedazos grandes o batirla. Lo más fácil es darle un toque con una batidora de brazo.

Paso 5: Distribuir la mermelada en botes previamente esterilizados. Vertir la mermelada en el bote, cerrarlo y colocarlo boca abajo para favorecer que se forme el vacío para su mejor conservación. Cuando se escuche el característico “clac” se les da la vuelta y se almacenan cerrados hasta 6 meses.

Una vez abierta, guardar la mermelada en la nevera para que no se estropee.

Y tú, ¿Qué opinas?