En la carretera de Manacor se alza un castillo, construido en los años 60 como reclamo turístico, en él se encuentra la sede, taller y museo de la tricentenaria marca mallorquina Gordiola.

La familia Aldeguer hace realidad un viejo sueño de sus padres, convertir este fastuoso espacio en un lugar donde poder llevar a cabo eventos, tanto corporativos como privados. Contará con distintas salas y espacios al aire libre donde realizar celebraciones, con una capacidad de hasta 900 personas.

Junto a Gordiola, la empresa de cátering Tot a Punt será la encargada de realizar cualquier evento en un entorno histórico. De esta manera el espacio añade a su oferta turística y artesanal del horno de elaboración de vidrio soplado un nuevo lugar para realizar congresos, bodas o celebraciones.

Los anfitrones Juan Binimelis, Magdalena Forteza, Marisa Aldeguer, Mar y Daniel Aldeguer

Entre las obras de arte del vidrio soplado de Gordiola pudimos encontrarnos con destacados miembros de la sociedad mallorquina de eventos como Elsa Fornés, Sandra Koppisch, Maria Adelina Zobel, María Juan de Sentmenat, Tommy Ferragut, Amanda Conrral, y Amada Salvà.

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