En los museos se exponen obras de arte y en el aljub de Es Baluard es lo que se mostró en la quinta edición de la Nit de l’Oli, organizado por el consejo regulador de la Denominació d’Origen Oli de Mallorca.

Hacer aceite es una obra de arte de por sí, pero el envoltorio, en estos tiempos tan importantes para el marketing, es esencial, esto es lo que están consiguiendo los distintos distribuidores de aceite de la isla, envolver de belleza el arte, cada botella, cada etiquetado, cada manera de elegir la tipología de letra en el serigrafiado, todo ello es tan indispensable como el mismo aceite.

Alba Mazón, y Amparo Sánchez de Son Naava, hija y madre vestidas con jersey negro y vaqueros “por casualidad”  dicen, muestran un aceite de oliva orgánico y biodinámico que se cultivan bajo unas condiciones ecológicas estrictas y no se aplican pesticidas en ninguno de sus procesos.

Joan Miralles y Pinxo González de Restaurante Katarsis hicieron tándem para ofrecer las bondades culinarias del aceite de Treurer sobre unas cocas de manzana y sobrasada que causaron furor entre los visitantes

Monica Buades, Teresa Carmona y Juan Jose Alcaide de Son Mesquida en Felanitx presentaban una botella con la imagen del cantante mallorquín  Tomeu Penya, de joven y actual, “Es un amigo de la casa” dice Juan Jose.

Entre las paredes de mares de el aljub se distribuyen los elaboradores que participaron en la Nit de l’Oli, Aubocassa, Es Convent, Es Verger, Novembre, Oli Son Jordi, Olis Sóller, Reis de Mallorca, 7 Empelts, Sa Cadernera, Solivellas, Son Catiu, Son Mesquidassa, Son Mir, Son Moragues, Son Naava, Treurer y Verderol.

Todos ellos ofrecieron una degustación e informaron en torno a sus aceites a los asistentes,  hosteleros, chefs, charcuteros, críticos culinarios o simplemente curiosos.

 

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