Fotos Alvaro Maldonado
La moda no siempre termina en una pasarela. A veces, termina —o mejor dicho, empieza— en un jardín frente al mar, con una fotografía que detiene el tiempo y un minuto de silencio que lo llena de peso real. Eso fue THALIBIS: la segunda edición de la graduación de Enluc Paz Modeling, celebrada en los jardines del Hotel Occidental Playa de Palma, una noche que superó con claridad el formato convencional de acto académico para convertirse en algo más difícil de etiquetar y, precisamente por eso, más difícil de olvidar.
Enluc Paz, directora creativa y organizadora del proyecto, construyó el evento sobre un universo conceptual preciso: las sirenas, el mar y la flor del hibiscus como ejes de una atmósfera donde cada elemento —la música, la luz, los accesorios, los tejidos— respondía a una lógica narrativa coherente. No fue decoración. Fue escenografía con intención.
EL UNIVERSO THALIBIS: ENTRE LO SIMBÓLICO Y LO ARTESANAL
El nombre ya avanza la ambición del proyecto. THALIBIS no es solo el título de una edición: es la identidad de un universo estético que construye con cada promoción. Este año, ese universo tomó forma en la exposición fotográfica inaugurada durante la velada, cuyo material fue producido en el shooting editorial del 17 de mayo.
Las obras presentadas mostraban el resultado de un proceso colectivo donde fotógrafos, maquilladores, estilistas, diseñadores y modelos trabajaron como un solo equipo. Esa colaboración —visible en cada imagen— es uno de los rasgos que la distinguen de otras propuestas formativas del sector: aquí la graduación no es un examen, es una producción.


















La obra que cerró la exposición, titulada «El Reino de THALIBIS», concentró toda esa filosofía. Con fotografía de Carlos Bota, dirección de peluquería de Ray Heredia, maquillaje de Silvia Ramón, productos capilares de ARTÉGO y accesorios de Crisleydi de la Cruz para Luz de Gaia, la imagen reunió a los modelos integrales Nilsen Quiñones, Brenda Romero, Natalie Hörberg y Nicole Baurchulu en una composición que acompañaba un texto tan escueto como deliberado: «No son cuerpos, son elementos.»
LAS FIRMAS Y EL TALENTO QUE DIERON CUERPO A LA NOCHE
La velada también fue escaparate. Luz de Gaia presentó oficialmente la colección completa de accesorios creada en exclusiva para THALIBIS. Los diseños de Daniela Lara y Perla Costa para Stimolo se exhibieron ante un público de profesionales, mientras Fascinado aprovechó el evento para presentar las novedades de la línea de productos naturales de ARTÉGO —incluyendo el sorteo de una cesta de sus productos profesionales— en lo que fue, a su manera, una demostración de que los patrocinadores de esta edición no llegaron a poner su logo en un banner, sino a participar activamente en el contenido.
Entre los asistentes, los nombres confirmaron que el sector toma en serio este proyecto. Guadalupe Ferrer, regidora delegada de Comercio, Restauración y Autónomos, representó a las instituciones públicas. Darío Meroño, Mister España Manhunt 2026, estuvo presente. Y junto a ellos: fotógrafos, diseñadores —entre ellos Carlos Delgado y Angelina Zvekova—, las graduadas de la promoción anterior Natalia Guevara y Judith Jato, y el fotógrafo Leonardo Cóndor, entre otros profesionales del sector.


EL MOMENTO QUE NADIE ESPERABA
Hay gestos que un evento de moda no suele incluir. Uno de ellos fue el minuto de silencio dedicado a Venezuela, que Enluc Paz incorporó en el programa con una naturalidad que, lejos de resultar forzada, llenó la noche de una textura humana que muchos eventos del sector evitan con cuidado. No fue un detalle menor. Fue una declaración sobre qué tipo de espacio quiere ser THALIBIS.
El discurso de la modelo integral Nicole Baurchulu, en representación de su promoción, y la intervención de Silvia Ramón en nombre de los patrocinadores completaron los momentos de mayor carga emocional de la velada. La cobertura audiovisual corrió a cargo de VOA Films, cuyo vídeo oficial del evento se publicará próximamente en las redes sociales.
La ambientación musical, a cargo de Charly Feliu, no fue fondo: alcanzó uno de sus puntos más altos durante la revelación de las obras fotográficas, subrayando cada imagen con una selección que entendía perfectamente el ritmo de la noche.



