Dicen que «somos lo que comemos», y en Palma somos, orgullosamente, Llonguets. Este panecillo ovalado con una grieta en medio es más que harina y agua; es el símbolo de identidad de la ciudad frente a los pueblos. En plenas fiestas de Sant Sebastià, comer un llonguet no es solo gastronomía, es un acto de patriotismo local. Si mañana tienes que trabajar o quieres coger fuerzas para la noche, te proponemos la ruta definitiva para disfrutar del bocadillo perfecto: crujiente por fuera, miga suave por dentro y relleno de lo que más te guste.
ANATOMÍA DE UN BUEN LLONGUET
No todo vale. El llonguet auténtico está en peligro de extinción frente al pan industrial congelado. Para reconocer uno bueno hoy domingo en la panadería:
- La Grieta: Debe ser profunda y natural, abierta por el calor del horno, no dibujada.
- La Corteza: Tiene que ser fina pero romperse con un crujido seco. Si es chiclosa, huye.
- La Miga: Densa pero aireada. El llonguet no es pan de aire, tiene que aguantar el aceite y el tomate sin deshacerse.
LA RUTA SAGRADA DEL LLONGUET EN PALMA

Aprovecha la tarde del domingo o el desayuno de mañana lunes para visitar los templos:
- Bar Bosch (El Clásico): El kilómetro cero. Sus llonguets calientes de langosta (jamón y queso) o de sobrasada son historia viva de la ciudad. Sentarse en su terraza viendo pasar la vida es obligatorio.
- Es Vaixell (El Portixol): Aquí el llonguet se sofistica con vistas al mar. Famosos por sus combinaciones más elaboradas y su aceite de oliva virgen extra abundante.
- Forn de la Glòria: Uno de los hornos más antiguos que sigue cociéndolos con maestría. Ideal para comprarlos y hacértelos en casa.
- Bodega La Rambla: Para los que buscan el relleno tradicional de variat o embutido de calidad en un entorno de bodega de toda la vida.
LLONGUET DE SOBRASADA: EL DESAYUNO DE CAMPEONES
Si mañana lunes 19 trabajas, este es tu desayuno. Un llonguet tostado con sobrasada y un poco de miel o queso mahonés te dará la energía para aguantar hasta la noche de conciertos. En Palma, existe la tradición de la «Ruta del Llonguet» (que suele activarse por estas fechas), donde muchos bares ofrecen llonguet + bebida a precio cerrado. Mantén los ojos abiertos a los carteles en los escaparates.






