La edición 2026 de la Guía Repsol se presenta este lunes 16 de febrero en Tarragona, con una gala que reúne a profesionales del sector y que puede seguirse también por ‘streaming’.
En ese marco, la guía ha comunicado dos novedades para Baleares: Voro, en Capdepera (Mallorca), obtiene 3 Soles, y Aquiara, en Ciutadella (Menorca), entra con 1 Sol.
BALEARES, DOS INCORPORACIONES Y UN MAPA QUE SE AMPLÍA
Según el balance trasladado por Guía Repsol con motivo de la gala, el archipiélago pasaría a sumar 43 restaurantes con Soles: 35 con Un Sol, 6 con Dos Soles y 2 con Tres Soles. La relación completa —habitualmente desglosada por categorías y territorios— se conoce tras el acto central de la edición, que este año se celebra por primera vez en Cataluña bajo el lema “Sigamos probando cosas nuevas”.
Más allá del titular, el movimiento es significativo por lo que representa: un nuevo Tres Soles en Mallorca —la máxima distinción de la guía— y la entrada de un proyecto menorquín que, en poco tiempo, ha captado la atención de la crítica especializada y del circuito de congresos gastronómicos.
QUÉ MIDE UN “SOL” Y QUÉ ESTÁ CAMBIANDO EN 2026
Los Soles distinguen restaurantes evaluados por un equipo de inspectores de la guía; en los resúmenes difundidos por EFE se alude a un grupo de alrededor de 60 profesionales y a criterios que incluyen, además de la cocina y el servicio, aspectos vinculados a la sostenibilidad y la coherencia del proyecto.
La directora de Guía Repsol, María Ritter, ha descrito en los días previos una tendencia de “vuelta a lo local”, con una fusión que mira menos a lo exótico y más a la mezcla entre regiones españolas; y, en paralelo, un énfasis creciente en experiencias de disfrute más cotidianas, que conviven con la alta cocina sin pretender sustituirla.
Ese marco ayuda a leer el reconocimiento balear: por un lado, un templo de degustación larga y técnica; por otro, una propuesta que pone el foco en el producto y en el relato del territorio.
VORO: RAÍCES ANDALUZAS, PAISAJE MALLORQUÍN Y MENÚS DEGUSTACIÓN






Voro se ubica en el Cap Vermell Grand Hotel, en la zona de Canyamel (término municipal de Capdepera), y hasta ahora era conocido por sostener un doble listón: dos estrellas Michelin y dos Soles Repsol.
La guía comunica ahora su salto a Tres Soles, un ascenso que lo situaría en la cúspide del mapa balear.
Al frente está el chef Álvaro Salazar, nacido en Linares (Jaén), cuya cocina se presenta como un diálogo entre raíces andaluzas y Mediterráneo, sin renunciar a una lectura amplia del recetario español.
El formato se articula en dos menús degustación (Voro y Devoro), sujetos a cambios estacionales y pensados para una sala de aforo contenido —la propia comunicación del restaurante y perfiles especializados sitúan la experiencia en un recorrido de muchos pases y ritmo prolongado—.
En la práctica, el ascenso de Voro conecta con una idea-fuerza que atraviesa la edición 2026: proyectos que combinan identidad y oficio, con una puesta en escena cuidada y una narrativa culinaria que no se agota en la técnica.
AQUIARA: MENORCA COMO FILOSOFÍA Y COMO CADENA DE VALOR









La otra novedad que comunica la guía es Aquiara, en el hotel Morvedra Nou (Ciutadella), que se estrena con Un Sol. El proyecto está asociado al chef menorquín José María Borrás, ganador de la final ibérica del S.Pellegrino Young Chef Academy (España y Portugal) y con presencia reciente en el radar de premios y congresos nacionales.
Aquí el relato es explícitamente territorial: en presentaciones y coberturas previas, se subraya una cocina que reivindica “Menorca primero”, con protagonismo del producto local y una lectura contemporánea del recetario insular.
En ese sentido, el salto a la guía —si se confirma en el listado oficial de la edición— funcionaría como una validación temprana de un restaurante joven, insertado en un hotel, pero con aspiración de destino gastronómico por sí mismo.
ENTRE EL PRESTIGIO Y LA TRANSFORMACIÓN DEL SECTOR
El anuncio balear llega, además, en un momento en que las guías tratan de ordenar un ecosistema cambiante: alta cocina con menús largos y costosos; modelos más flexibles y accesibles; y un énfasis creciente en la sostenibilidad como atributo medible del proyecto. Los Soles Sostenibles —impulsados junto al Ministerio de Agricultura— refuerzan esa lectura, premiando prácticas que van del desperdicio cero a la relación con productores o la bioconstrucción del espacio.
Para Baleares, el efecto es doble: consolidar un referente como Voro —hasta ahora el gran estandarte de la isla en el circuito de distinciones— y abrir la puerta a un relato menorquín con nombre propio. En paralelo, el turismo gastronómico, cada vez más determinante en la elección de viajes y experiencias, encuentra aquí dos reclamos nítidos: Capdepera y Ciutadella como puntos de una misma ruta.





