Tras una larga vida de trabajo y en colaboración con el reconocido enólogo Jaume Bergadà, Don Bernat Febrer decidió fundar la Bodega Blanca Terra, elaborando un vino mallorquín de calidad surgido de la tierra de su querida Mallorca.

En tiempos de Covid, es complicado todo, pero lanzar un nuevo negocio, aún más. Don Bernat Febrer tenía claro que quería crear una bodega, Jaume le planteó un proyecto innovador y atrevido y Don Bernat se dejó llevar, de esta manera abrió una nueva empresa que combinaba su gran pasión por el vino y su espíritu emprendedor. El resultado fue presentado ayer, rodeado de  familiares y amigos, Blanca Terra fue inaugurada.

La elección de la zona y las tierras como plantar variedades foráneas por la idoneidad de las tierras, fue una elección meditada, fruto del conocimiento adquirido en sus años de experiencia y de no haber abandonado nunca los orígenes payeses.

Mallorca es una tierra apasionada que acoge con calor al viajero, y por eso en sus viñas han hecho que convivan variedades de uva propia y foránea. El resultado de este maridaje ha sido seis vinos mallorquines excelentes: Febrer, Son Roca, Foravila, PassióSes Planes y Febrer Selección todos elaborados con uva propia, cultivada y vendimiada con todo el cuidado y cariño necesarios para poder ofrecer un vino mallorquín de máxima calidad.

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