En 2020 muchas parejas se vieron obligadas a cancelar sus enlaces y, debido a la incertidumbre sobre cuándo regresará la absoluta normalidad, y la tan ansiada desaparición de las actuales restricciones, muchas de ellas todavía no se han decidido a retomar el tema. No obstante, hay algunos expertos que creen que, cansados de tanto esperar, muchas de esas personas optarán por casarse este verano, pero con un formato muy distinto al habitual. 

  1. Se reduce drásticamente el número de invitados:

La pandemia nos ha acostumbrado a adaptar las celebraciones a los aforos permitidos en cada momento y, en cierta manera, a disfrutar más del verdadero núcleo duro de nuestro entorno social. Una selección que es posible que se siga aplicando en las bodas de este verano, para mantener el principio de prudencia. No vaya a ser que haya algún cambio en las restricciones y tengas que anular, en el último momento, la invitación de algunos de los invitados ya confirmados.

  1. Se apuesta por el last minute y por un estilo más casual:

Muchos de los novios reconocen deshojar la margarita cada semana, pensando a veces que todo va mejor y que ha llegado el momento de casarse, y otras que lo dejan para el año que viene. Eso hace que muchos de los enlaces se realicen de manera exprés, solicitando la licencia en el último momento, y organizando un banquete de estilo casual en un ambiente íntimo, reuniendo exclusivamente a los más allegados.

  1. Se opta por celebraciones al aire libre:

Después de meses pasando frío al calor de las estufas de invierno, casi todos nos hemos acostumbrado a las terrazas. Y es que el aire libre, nos da seguridad, y nos hace sentir más cómodos. La llegada del verano incentiva ese placer, y la mayoría de los novios lo tienen claro, se quiere casar en el exterior.

© Juan Carlos Illarramendi
  1. Se priorizan las celebraciones sentados para mantener la distancia social:

A pesar de los avances en la vacunación, es bastante probable que las nuevas normas en materia de distancia social se mantengan durante un tiempo. No sólo por ley, sino ya por costumbre, respetando un nuevo espacio vital que, en apenas un año, ha dado un giro de 360º y nos ha acercado a nuestros vecinos del norte de Europa, mucho más comedidos en sus contactos sociales que nosotros. Por eso es bastante probable que en los enlaces de este verano prevalezca la fórmula de eventos sentados, en lugar de cócteles o almuerzos de pie, ya que la primera permite aplicar mejor la norma del 1,5 metros entre comensales.

  1. Se buscan terrazas con encanto:

La mayoría de los novios, preocupados por la seguridad de sus invitados, aceptan de buena gana las restricciones, pero buscan suplir esas medidas con detalles que sorprendan a los invitados, y les hagan olvidarse de las limitaciones. Por ejemplo, buscando terrazas con encanto, situadas en edificios históricos, con diseños que les hagan sentirse como en casa, y que estén en contacto con la naturaleza. Lugares como el restaurante con terraza Lume & Co, que acoge a los invitados como si de un cuento de hadas se tratase, pero que en realidad se encuentra ubicado a apenas 5 minutos en coche del centro de la ciudad. ¿Qué ciudad? Palma de Mallorca, el destino en el que este verano se van a querer casar muchos de los novios españoles.

Y tú, ¿Qué opinas?