Hoy se cumplen cien años del nacimiento de Marilyn Monroe. No es una efeméride de archivo: el mundo lleva meses preparando exposiciones, ciclos de cine y homenajes que releen su figura más allá del mito sexual. La pregunta no es quién fue. Es por qué sigue importando.
Este 1 de junio se cumplen cien años exactos del nacimiento de Norma Jeane Mortenson. El mundo lo sabe. Google lo confirma. Y lo que se está celebrando hoy no es exactamente lo que se creyó durante décadas.
POR QUÉ ES NOTICIA HOY, UN SIGLO DESPUÉS
Hollywood festeja el centenario con rosas, proyecciones de sus películas y hasta un pastel. En el histórico Teatro Chino de Los Ángeles los fans planean cantar Feliz cumpleaños, emulando su famosa y sensual serenata al presidente Kennedy. La ironía del gesto no necesita explicación.
Pero lo que distingue este centenario de una simple nostalgia comercial es el tono. No se celebra solo el icono. Se discute quién construyó ese icono, a qué coste, y quién se benefició.
En Londres, el British Film Institute y la National Portrait Gallery impulsan una conmemoración que reafirma el legado de Monroe e invita a nuevas generaciones a repensar el espacio de la mujer como creadora. La exposición londinense, abierta hasta septiembre, no es un recorrido por los vestidos y las fotografías. Es un argumento sobre el poder.

LA MUJER QUE NADIE QUISO VER DETRÁS DEL MITO
Monroe tuvo una infancia inestable, que transcurrió entre orfanatos y hogares temporales, y se casó por primera vez a los 16 años. Su primer contacto con el mundo del espectáculo fue en 1944, mientras trabajaba en una fábrica, cuando un fotógrafo llegó para retratar a las mujeres en las líneas de producción.
Lo que nadie explica con suficiente claridad es que Monroe no llegó hasta donde llegó siendo pasiva. Fundó su propia productora, asistió al prestigioso Actors Studio de Nueva York e incluso desafió a los estudios. Completó 29 películas entre 1946 y 1961. Todo eso mientras cargaba con una infancia rota, tres matrimonios fracasados y una industria que la necesitaba rubia, sonriente y callada.
QUÉ SE CELEBRA EN ESPAÑA
El Ayuntamiento de Madrid lleva meses preparando el centenario. El Centro Conde Duque organizó una muestra conmemorativa basada en la colección privada de José Luis Rupérez, estructurada en varias secciones: «Todo sobre sus películas», «La metamorfosis de Norma Jean» y «Deconstruyendo a Marilyn», con un ciclo de cine paralelo.
En Barcelona se están preparando actividades artístico-culturales a partir de junio de 2026. El país se suma al homenaje desde esa distancia peculiar de quien admiró el espejismo sin poder del todo acceder al original.
EL LEGADO QUE NO ES EL QUE PARECE
Investigadoras actuales establecen comparaciones con artistas como Taylor Swift y Madonna, quienes, como Monroe, han sabido gestionar su imagen a lo largo del tiempo. Cuando Monroe fundó su productora, no fue comprendida y fue objeto de críticas, lo que refleja desafíos que las mujeres creadoras aún enfrentan.
El problema real no es si Monroe fue víctima o agente de su propio mito. Es que esa pregunta lleva sesenta años sirviendo para evitar otra más incómoda: qué dice de Hollywood que hiciera falta fabricar un personaje así para que una mujer de ese talento pudiera trabajar.
Murió en agosto de 1962. Tenía 36 años y estaba rodando una película.
QUÉ MIRAR AHORA
Tres cosas concretas marcarán cómo se recuerda este centenario: la recepción de la exposición del Museo de la Academia en Los Ángeles, inaugurada el 27 de mayo, determinará si el relato dominante sobre Monroe cambia de verdad. El ciclo de Barcelona, que arranca en junio, será el primer termómetro de cuánto interés genera en España la relectura crítica. Y en Los Ángeles se prepara una experiencia inmersiva con fotografías en tercera dimensión y tecnología avanzada.









