CIMA alerta ante los Goya 2026: sube la presencia femenina, pero la brecha persiste en las categorías técnicas

CIMA publica este 5 de febrero su análisis de nominaciones de los Goya 2026: 90 mujeres frente a 146 hombres, un 38% de representación femenina. El informe subraya avances en dirección novel y guion, pero vuelve a señalar la brecha en departamentos técnicos y el déficit de diversidad a semanas de la gala en Barcelona.
Mujeres en la alfombra roja de los Premios Goya 2026
38 Premios Goya 2024 © Enrique Cidoncha

La Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) ha difundido este jueves 5 de febrero de 2026 su lectura de las nominaciones de los Premios Goya desde una perspectiva de género. El dato central: 90 mujeres nominadas frente a 146 hombres, lo que deja la representación femenina en un 38% del total de personas nominadas.

El diagnóstico, sin embargo, es menos lineal que el porcentaje. CIMA reconoce avances en áreas visibles —dirección, guion o algunas dinámicas de edad—, pero insiste en que la igualdad sigue siendo parcial, sobre todo cuando se baja al detalle de los departamentos técnicos y cuando se observa la diversidad más allá del binomio hombre-mujer.

UN 38% QUE NO SE REPARTE POR IGUAL

En su comunicado, CIMA subraya que la cifra global “convive” con desigualdades estructurales: el peso de las mujeres aumenta en determinadas parcelas creativas, mientras que en otras —históricamente masculinizadas— la presencia femenina se mantiene en niveles muy inferiores. El propio texto propone leer las nominaciones como un “panorama ambivalente”: avances, sí, pero con un suelo de barreras que se repite edición tras edición.

La asociación también contextualiza el carácter excepcional de algunos hitos. Destaca, por ejemplo, que la película más nominada del año (Los domingos) esté dirigida, escrita y producida por mujeres, una combinación todavía poco frecuente en la historia de los premios.

DIRECCIÓN Y GUIÓN: AVANCES VISIBLES, TECHO HISTÓRICO

En las categorías de mayor visibilidad mediática, la fotografía es mixta. En Mejor Dirección, el listado incluye a Alauda Ruiz de Azúa y Carla Simón entre las cinco candidaturas, según el detalle oficial de nominaciones.

CIMA recuerda, además, un dato de trayectoria: en toda la historia de los Goya, solo tres mujeres han obtenido el premio a Mejor Dirección (Pilar Miró, Icíar Bollaín e Isabel Coixet). El recordatorio funciona como contrapunto al momento presente: que haya dos mujeres nominadas puede leerse como avance, pero también como síntoma de un reconocimiento aún extraordinario.

En paralelo, la asociación pone el foco en dos ámbitos donde percibe un salto más claro. Por un lado, Dirección Novel alcanza un 40% de presencia femenina. Por otro, el 60% de los guiones nominados —según el recuento de CIMA— están escritos o coescritos por mujeres, una señal de peso creciente en la autoría del relato.

LA BRECHA EN LOS OFICIOS TÉCNICOS: “UNA DE CADA CINCO”

El capítulo más crítico vuelve a estar en los oficios técnicos. CIMA afirma que, este año, Dirección de Fotografía, Montaje y Dirección de Arte concentran “apenas una de cada cinco” nominaciones femeninas, y cita ejemplos concretos en cada apartado.

El caso de la Dirección de Fotografía se presenta como especialmente ilustrativo: CIMA señala que, en más de cuatro décadas de premios, solo una mujer ha sido reconocida con el Goya en esa categoría (Daniela Cajías), en un campo que el propio informe de CIMA sitúa como persistentemente masculinizado.

En Dirección de Arte, el contraste se formula de otro modo: la asociación afirma que las mujeres ocupan aproximadamente entre el 60% y el 65% de los puestos desde hace años, pero ese peso “no se traduce” en premios; en cuarenta años, apunta, solo Ana Alvargonzález habría ganado el Goya en esa categoría (por Pa negre). La tesis de fondo es que no basta con la presencia en el trabajo: importa el acceso al reconocimiento, a los equipos de referencia y a la visibilidad.

Dicho esto, el análisis también incorpora matices. En Sonido, por ejemplo, CIMA destaca que cuatro de los cinco equipos nominados incluyen mujeres y que dos están integrados íntegramente por ellas, un reparto poco habitual en el ecosistema técnico.

DIVERSIDAD Y REPRESENTACIÓN: UNA “ASIGNATURA PENDIENTE”

Foto de familia con nominados a los Premios Goya 2026 en un elegante edificio.
©Enrique Cidoncha – Academia de Cine

Más allá del género, CIMA vuelve a señalar un déficit de diversidad. En su recuento, destaca la escasa diversidad étnico-racial —con “solo una actriz racializada” entre las nominadas, Antonia Zegers— y una presencia limitada de narrativas LGTBIQ+ en categorías principales, con menciones puntuales como Maspalomas.

En el capítulo de accesibilidad, la asociación subraya un hito: la presencia de una intérprete sorda entre las nominadas. En el listado oficial, Miriam Garlo figura como candidata a Mejor Actriz Revelación por Sorda, lo que sitúa el debate de representación también en el terreno de la discapacidad y de quién llega —y en qué condiciones— a competir por un gran premio.

¿HAY RETROCESO FRENTE A LA EDICIÓN ANTERIOR?

La comparación interanual exige cautela porque las métricas no siempre son equivalentes. Aun así, el propio texto de CIMA introduce un dato de continuidad: en materia de edad, sostiene que el 60% de las actrices nominadas tiene más de 40 años, frente al 47% registrado en 2025, lo que apuntaría a una mejora lenta del edadismo.

Para situar el contexto: la edición de los Goya 2025 se celebró el 8 de febrero de 2025 en Granada. En esos días, CIMA también puso el foco en el edadismo con un recuento donde destacaba que el 53% de las actrices nominadas tenía menos de 40 años y el 74% de los actores nominados superaba esa edad.

LA ACADEMIA, ANTE EL CLIMA PRE-GALA

Hasta el momento, no consta un pronunciamiento específico de la Academia respondiendo punto por punto al análisis de CIMA de este 5 de febrero. En sus comunicaciones recientes, la institución ha enmarcado la edición como un año de “diversidad de miradas” y ha puesto el acento en la amplitud del sector y el volumen de nominados, en la antesala de la gala.

La ceremonia de los Goya 2026 está prevista para el 28 de febrero en Barcelona, en una edición redonda —la número 40— que llega acompañada de un despliegue de actividades previas en la ciudad.

MÁS ALLÁ DE LOS GOYA: EL MARCO DEL INFORME ANUAL

El análisis de nominaciones conecta con una discusión más amplia: la estructura del sector. El 10º Informe Anual de CIMA, presentado en octubre de 2025, situó la presencia de mujeres en el largometraje español en un 38% en 2024, pero advertía de que en los puestos de poder no se alcanza el 30% y de que persisten brechas como la presupuestaria (películas dirigidas por mujeres con menos recursos, según la síntesis divulgativa del informe).

La clave, en términos de política cultural, es que el debate previo a una gala —por visible que sea— no reemplaza la discusión sobre contratación, carreras técnicas, financiación y acceso al prestigio. Los Goya, en esa lectura, actúan como un espejo tardío: reflejan parte del cambio, pero también las inercias.