Ángel Costa: “Estoy muy orgulloso de haber introducido el techno en Mallorca”

Ángel Costa (Palma de Mallorca, 1975) es uno de los deejays más conocidos la isla. Padre del ‘techno’ en nuestra isla, su dilatada carrera abarca hasta cuatro décadas diferentes. Referencia para discjockeys de otras generaciones, ha compartido cabina con todos los grandes. De todo ello, y de mucho más, hemos hablado con él para conocer su historia.

¿Cómo y cuándo empezaste a pinchar?

Comencé gracias a un vecino, que tenía dos platos… sin ‘pitch’. Yo tenía unos 12 o 13 años y, la verdad, es que no sabíamos lo que hacíamos (risas). Más tarde, ya de adolescente, aproveché mi primer sueldo de un trabajo de verano para comprarme unos platos de esos de correa y un mezclador. Poco después, tras una entrevista, me contrataron como residente en s’Eixam, un local que había en Campos donde ahora hay un supermercado.

Justo al lado había otra discoteca, creo recordar que se llamaba Denou Denou. Allí me pasé muchas noches solo, practicando con unos Technics que tenían. Por aquella época de principios de los noventa, se pinchaba de todo, desde rock hasta pop y un rollo más comercial, como OBK o Viceversa. A última hora, en s’Eixam, era el momento de la electrónica. Recuerdo que yo, por entonces, ponía ‘Thunderdome’, aquel techno loquísimo de Rotterdam. Luego, mientras hacía la mili, empecé a pinchar, de noche, en clubs de Palma como Plató.

– Todo un pionero del ‘techno’ en nuestra isla… 

Coincidió justo en el momento en el que los deejayspasamos de pinchar de todo a especializarnos en un estilo más concreto. Eso no significa que obviemos otros géneros. En mi caso, yo nunca he dejado de poner ‘house’ o un rollo más electrónico, si bien aposté por el ‘techno’ cuando aquí nadie lo pinchaba.

En 1997, cuando entré como residente en BCM, lo hice como un deejay de techno. Resulta curioso, pero, actualmente, todavía pongo mucha música de los artistas de esos años. El sonido ha cambiado un poco, pero esos productores siguen haciendo muy buenos temas hoy en día.

– ¿Cuántas maletas te llevabas?

Pues tres maletas con cien vinilos en cada una de ellas más una o dos pequeñas. Ten en cuenta que, después de BCM, me iba a pinchar a algún ‘after’ en Gomila y necesitaba tener variedad de estilos, pues aquello era otro rollo (risas). 

Por entonces, costaba mucho sacar un disco de una maleta, ya que la música era cara y difícil de conseguir, ya que no había Internet. Ahora vamos con el ‘pen’ como si fuéramos Diógenes con temas que no vamos a poner nunca (risas). Sin embargo, tengo que admitir que, gracias a la tecnología, he podido pinchar durante los últimos quince o veinte años estilos y sesiones muy diversas que antes ni se planteaban. En vinilo hubiera sido imposible hacer ese tipo de sesiones, con tanta variedad de estilos y sin romperse la espalda.

– ¿En qué momento consideras que cambió tu carrera?

Supongo que cuando me empezó a conocer la gente fue antes de llegar a BCM, por el ‘after’ que organizaba Piero Generale en Es Corb Marí. Después, empecé a pinchar en las fiestas que se hacían en Es Fogueró y en Es Pil-larí. Aquello fue, sin duda, un punto de inflexión en mi carrera.

Desde siempre, pinchar me ha ayudado siempre a sacar todas mis frustraciones. Es lo que me hace feliz. Me gusta abrir la sala y poder contar la historia desde el principio con una sesión larga. Disfruto mucho viendo como la sala se va llenando poco a poco. Además, la generación de ahora es muy respetuosa y agradecida.

 En 2005, dejaste BCM para empezar a trabajar como promotor en otras salas… 

Bueno, como sabes, en BCM llevaba la programación junto a Isaac (Indart), salvo el último año que me quedé solo. Recuerdo que, tras marcharme, empecé a trabajar en Gothic, que acababa de nacer. La primera fiesta fue con Surgeon. Luego, llegó ‘Modular’ en la Sala Assaig, con Richie Hawtin en la inauguración. Esa fue la primera vez que vino a Mallorca.

– Y después vino la experiencia del ‘Pitch Festival’…

El primero fue en 2006. Se hizo enfrente de la cárcel de Palma, en el Polígono de Son Rossinyol. En esa primera edición, vinieron artistas como Erick Morillo, Carl Cox, Ángel Molina o Dave Clarke. Al año siguiente, con el cambio de Govern, nos lo cancelaron. Incluso, hubo una manifestación como protesta. Finalmente, en 2008 llevamos a cabo la última edición en el Palma Arena con Richie Hawtin y Marco Carola, entre muchos otros. 

El ‘Pitch’ fue el primer festival exclusivamente de electrónica en Mallorca. Antes había habido otros, como el Isladencanta de Toni Plà, que mezclaba varios estilos. Cuando se hizo en el descampado de San Fernando, vino la Policía y cancelaron varias actuaciones. Entre ellas, la mía. Fue una lástima, porque me tocaba después de IggyPop.

De todas maneras, tanto como deejay como promotor, de lo que más orgulloso me siento es de haber introducido el ‘techno’ en la isla. Me la jugué y me salió bien, ya que cuando empecé, nadie lo pinchaba. Además del ‘house’ que llegó desde Ibiza, también había mucho rollo ‘trance’, pero a mí me gustaban más el «The Bells» o el «Spastik» (risas).

– Por cierto, ¿Cuál ha sido la fiesta de tu vida?

Probablemente, la primera vez que pinché en Tresor(Berlín). Era alrededor de 2008. Hice una sesión de 10 horas que disfruté muchísimo. Tampoco puedo olvidar la noche que abrí el Sónar, un festival que para los de nuestra generación es el de referencia. Empecé sin nadie y acabé con 10.000 o 15.000 personas frente al escenario. La organización, por cierto, es espectacular. Además, me crucé cenando con los Beastie Boys (risas).

En Mallorca, he tenido noches increíbles en BCM y mañanas alucinantes en el Legend, un ‘after’ que recordarás que estaba por Gomila. Allí, metíamos a un millar de personas, tanto los sábados como los domingos por la mañana. Era una época de maratones, puesto que luego nos íbamos a Plató donde me llegaron a comprar un sofá para que pudiera descansar (risas). Evidentemente, no había las limitaciones horarias de ahora. De hecho, por aquellos años, te podías ir de fiesta por Palma del jueves por la noche hasta el lunes por la mañana sin parar.

Tampoco puedo olvidarme del día de Carl Cox en L’Aubade Can Picafort. Aquello, que ahora es impensable, fue histórico. Me atrevería a decirte, que es la mayor locura controlada que ha habido nunca en Mallorca. Yo ya lo conocía, ya que tenía una residencia en BCM, donde, por cierto, una noche pinchamos mano a mano. Para mí, es el deejay más grande de la historia.

– Imagino que tendrás alguna anécdota que contarme… 

Precisamente, con Carl Cox tengo una muy buena de esa noche. Te juro que, desde la cabina que estaba en el escenario sobre la arena de la playa, tan solo veíamos cabezas y cabezas. Incluso, estaba mi hermana mayor, a la que no le gusta la música electrónica. Aquello parecía que no se acababa nunca (risas).

Cuando amaneció, fue apoteósico. Incluso, para él que ha pinchado en todo el mundo, fue una locura. Para salir de allí, tuvimos que pedir ayuda para formar un pasillo en el que pudieran pasar los coches para llevarlo al aeropuerto.

En la actualidad, cada vez me pasa más a menudo que me vengan a saludar hijos de amigos míos. La verdad es que no me molesta, aunque me haga sentir viejo (risas). Aquí sigo y espero poder seguir pinchando durante muchos años.

– A lo largo de tu dilatada carrera, has compartido cabina con todos los grandes… ¿Quién es el que más te ha impresionado?

Dios es Óscar Mulero. Por su forma de ecualizar, por sus mezclas, por su selección musical… Por todo. Es la persona que más me inspira y, con la que, además, tengo afinidad musical. Verlo pinchar es poesía.

La primera vez que lo llevamos a BCM fue de casualidad. Isaac se lo encontró en un aeropuerto y le comentó que llevábamos la programación. Él, que había pinchado una vez en Alcúdia, no se creía que había escena ‘techno’ en Mallorca. Finalmente, vino y, además, tuve el placer de pinchar detrás de él y cerrar. Creo que aquella fue la noche que más gente he visto en la sala. Fue una locura.

Por otra parte, Marco Carola es también muy bueno técnicamente. Y que decirte de Laurent Garnier. Para mí, el francés es del deejay de los deejays.

– Cambiando de tema… hablemos de tu faceta como productor… 

No me considero un gran productor. Mi hábitat no son los estudios, son las cabinas. Me cuesta mucho el rollo de componer, a pesar de que he sacado temas con sellos grandes. Calculo que, en total, tendré entre unas 50 producciones, aunque hay algunas que me dan vergüenza (risas). Supongo que eso le pasa a todo el mundo.

– ¿Qué echas en falta de la actual escena local?

Creo que faltan más clubs. Está muy bien que haya festivales y salas grandes, pero considero que la gente necesita más salas para entre 500 y 800 personas. Eso es fundamental para dar forma a la escena. Me preocupa un poco que la gente solo vaya a grandes eventos.

En otro sentido, y como te he comentado ya antes, déjame decirte que me encanta la actitud de la gente joven de ahora. Muchos ni te conocen, pero, cuando pillan el rollo, lo dan todo. Parece que no tienen perjuicios. Me recuerda mucho al ambiente de los ‘afters’ de los noventa.

– Para acabar, ¿Qué consejo le darías a un chico o una chica que quiere empezar a pinchar?

Le diría que escuchara mucha música y que se empapara de tutoriales y de ver sesiones en Youtube. Ahora mismo ya no es necesario aprender a pinchar en vinilo. Le diría que aprovechara la tecnología. Pinchar con cd’s, por ejemplo, está muy guay. También le diría que mezclar es un arte. No importa como lo hagas, sino lo que sale de los altavoces.

FAST CHECK 

Un deejay: Óscar Mulero

Un productor: Lewis Fautzi

Un tema: «Knight of the Jaguar» de DJ Rolando

Un estilo que no sea electrónica: metal

Un club: Tresor

Un festival: Pitch Festival

Una comida: estofado con carne de pollo

Una bebida: sake

Una película: ‘Malditos bastardos’ (Quentin Tarantino, 2009)

Una serie: ‘The Knick’

Un lugar para perderse: sa Serra de Tramuntana

Y tú, ¿Qué opinas?

Licenciado en periodismo, y con experiencia en prensa escrita, radio y televisión. Mallorquinista de cuna y de tercera generación. Apasionado de la música (en especial la electrónica), del cine, de la historia, del deporte (sobre todo del wrestling, la lucha libre americana) y de todo lo que tiene que ver con el misterio.

Foto-Periodista especializado en politica, cultura y tendencias. Director de todo esto ( lasiestamagazine.com ). Vivo cerca del paraíso, escribo bajo la mirada de un objetivo, juego cabalgando sobre la luz, viajo para nutrirme de colores y siempre con poco equipaje.

Artículo anterior

Robert Lewandowski: Más que un futbolista, un enamorado de Mallorca

Siguiente artículo

Taylor Swift se convierte en la primera cantante multimillonaria gracias a su exitosa gira y su astucia empresarial

Lo último

×