Felipe VI y Letizia ante León XIV: una audiencia que abre el camino al primer viaje del Papa a España

Don Felipe y doña Letizia protagonizaron una audiencia privada con el Papa León XIV en el Vaticano, encuentro que sirve de antesala al primer viaje apostólico del pontífice a España, previsto del 6 al 12 de junio. El Rey, además, tomó posesión como Protocanónigo de Santa María la Mayor.
Felipe VI y Letizia posando con el Papa León XIV en el Vaticano
Felipe VI y Letizia se reúnen con el Papa León XIV en el Vaticano.

Roma volvió a funcionar, durante unas horas, como el eje invisible que conecta la Corona española con el catolicismo institucional. Don Felipe y doña Letizia cruzaron el Patio de San Dámaso con el peso simbólico de una cita largamente pospuesta y con algo más concreto en la agenda: preparar, en clave diplomática, el primer viaje apostólico del Papa León XIV a España, previsto del 6 al 12 de junio.

La audiencia privada en la biblioteca del Palacio Apostólico se prolongó durante 50 minutos, según el comunicado de la Santa Sede, y selló el primer encuentro oficial entre los Reyes y el pontífice desde que el 8 de mayo de 2025 asumiera el trono de Pedro tras el fallecimiento del Papa Francisco.

UNA COREOGRAFÍA DIPLOMÁTICA CUIDADA AL DETALLE

Felipe VI y Letizia en audiencia con el Papa León XIV en el Vaticano
Felipe VI y Letizia se reúnen con el Papa León XIV en el Vaticano.

A la llegada al Vaticano, la delegación española —encabezada por el ministro Félix Bolaños y la embajadora ante la Santa Sede, María Isabel Celaá— fue recibida por el vicerregente de la Casa Pontificia, Edward Daniang Daleng. Saludo al piquete de la Guardia Suiza. Intercambio de cortesías con los gentilhombres. Fotografía oficial. Cada paso se ejecutó con la liturgia milimétrica que rige este tipo de visitas.

Doña Letizia se presentó vestida de blanco al ejercer el Privilége du Blanc, una prerrogativa reservada a un puñado de reinas católicas que permite no vestir de negro ante el obispo de Roma. El gesto, muchas veces leído solo en clave estética, es en realidad una declaración de pertenencia: posiciona a la monarca española en un club estrechísimo compartido, entre otras, con la reina Sofía, Charlene de Mónaco o Paola y Matilde de Bélgica.

El encuentro con León XIV giró sobre dos ejes. De un lado, el inminente viaje apostólico a España, que responde a una invitación conjunta de la Casa Real y de la Conferencia Episcopal Española. Del otro, un llamamiento expreso a un compromiso constante con la paz, según trasladó la propia Santa Sede en su nota oficial.

REGALOS QUE HABLAN DE HISTORIA

Felipe VI y Letizia observan al Papa León XIV durante una audiencia en el Vaticano.

El intercambio de obsequios mereció lectura atenta. Los Reyes entregaron al Papa un facsímil del Libro de Horas de Felipe II, manuscrito miniado en el siglo XVI por los frailes Andrés de León, Julián de la Fuente el Saz y Martín de Palencia, considerado la joya del escritorio del Monasterio de El Escorial. Junto al códice, una manta de lana merina y seda natural fabricada artesanalmente por el taller Ábbatte, integrante de la Alianza por la Lana.

A cambio, León XIV obsequió a los monarcas con una imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y con el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de enero de 2026. Un documento. Una Virgen. Dos firmas de época.

LA SEGUNDA PARADA: EL DESPACHO DEL CARDENAL PAROLIN

Tras la audiencia pontificia, la delegación se trasladó al despacho del secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, acompañado por el subsecretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, y por el responsable de asuntos españoles, monseñor Renato Ku?i?. Este tramo —menos vistoso, pero políticamente espeso— es donde la Santa Sede afina con los Estados sus prioridades concretas. La visita se cerró en la Sala de los Tratados y, ya en el Patio de San Dámaso, con la despedida a cargo del jefe de Protocolo, monseñor Javier Fernández.

Felipe VI y Letizia en audiencia con el Papa León XIV en el Vaticano

FELIPE VI, PROTOCANÓNIGO DE SANTA MARÍA LA MAYOR

La jornada reservaba un segundo acto con carga histórica. En la Basílica Papal de Santa María la Mayor, el Rey tomó posesión del título de Protocanónigo del Cabildo Liberiano, un privilegio reservado en exclusiva al jefe de Estado español y que arrastra siglos de genealogía. La ceremonia estuvo presidida por el arcipreste del templo, el cardenal Rolandas Makrickas, y por el canónigo español del cabildo, monseñor José Jaime Brosel.

El nexo no es menor. Se remonta a 1603, cuando Felipe III asumió la protección del templo, y se formalizó en 1647 con Felipe IV y el Papa Inocencio X, autor de la constitución apostólica Sacri Apostolatus. En el siglo XX, la relación se actualizó con la bula Hispaniarum fidelitas, firmada por Pío XII en 1953. Juan Carlos I la renovó en 1977. Felipe VI había pospuesto el acto durante once años.

El monarca pronunció un breve discurso en el que reafirmó el compromiso de la Corona con la institución romana y reclamó claridad de corazón y de conciencia en tiempos convulsos. Los Reyes se detuvieron también ante la tumba del Papa Francisco, sepultado en esta misma basílica. Un guiño doloroso y deliberado.