Miradas en 35 mm

Tess Alamillo, la artista de belleza que convierte la naturalidad en su gran sello

Tras más de tres décadas dedicada al maquillaje y la peluquería para moda, publicidad y photoshoots, Tess Alamillo reivindica la belleza natural, el aprendizaje constante y la pasión por un oficio que define su vida. Ahora, además de seguir como freelance, impulsa su nuevo proyecto personal, MUAAH by Tess Alamillo, con el que busca acercar su experiencia y su visión de la belleza a nuevos públicos.
Retrato en blanco y negro de una mujer con cabello corto y manos entrelazadas

¿Qué es lo mejor y lo peor de tu trabajo?

Lo mejor es que amo mi profesión y me he dedicado toda mi vida a ella. Empecé muy jovencita y todavía hoy me sigue sorprendiendo y emocionando.
Lo peor es trabajar muchas veces en condiciones extremas, con mucho frío o mucho calor, ya que en bastantes ocasiones los trabajos se hacen en exteriores.

¿Cuál sería tu sueño o tu meta?

La verdad es que ya es, en sí, un sueño poder dedicarme a esto, por todo lo que me ha aportado: viajes, conocer a personas increíbles —y a algunas no tanto—, permitirme pasar tiempo con mi hija, que ahora tiene 9 años, y disfrutar de la vida, porque mis trabajos son por proyecto y, aunque hay meses de locura y de no parar, también puedo decidir cómo organizarme.
Mi meta es aquella en la que estoy trabajando ahora: crear mi sello, MUAAH by Tess Alamillo.
Continúo con mis trabajos como freelance, por supuesto, y amplío a MUAAH, que será, cómo no, una empresa dedicada a la belleza.
Después de 35 años dedicándome íntegramente a maquillar a modelos, actores, cantantes y a todo aquel que se ponga delante de una cámara, ahora también me hace mucha ilusión emprender el camino hacia todas aquellas personas que quieran aprender a sacarse partido. Me llena de alegría ver que alguien, con tres trucos, sepa ponerse guapísima.
Pondré a disposición del público un calendario con distintos workshops que se celebrarán en diferentes villas y hoteles de la isla. Por ello, quien lo desee podrá convertirlos en retreat experiences: cada uno podrá hacerlo a su medida y elegir la experiencia que más le apetezca.

¿El primer recuerdo de maquillaje que tengas?

Pues mira, mi primer recuerdo relacionado con el maquillaje es con 9 años, haciéndole un lookazo a mi muñeca Rosaura.

Retrato en blanco y negro de una mujer pensativa con las manos entrelazadas.

¿Dirías que eres seguidora de un estilo en concreto o prefieres ser creadora?

Creo que no soy seguidora de casi nada, la verdad. Me gusta la variedad y pienso que hay momentos para todo. Eso sí, siempre estoy a favor de aprender cosas nuevas. Para mí, la máxima es no creerte que lo sabes todo, porque siempre hay algo nuevo que aprender.
Más que seguir, creo que hay que continuar creando y empaparse de todo lo que te rodea. Las nuevas generaciones nos enseñan, al igual que nosotros les enseñamos a ellas. Estamos todos en un aprendizaje constante.

¿Cómo definirías tu estilo?

Para mí, lo más importante, por ejemplo en el maquillaje, es que se funda en la piel, que no se note. ¿Cómo defino mi estilo? Natural. Aunque lleves el expositor entero de Dior en la cara, debe parecer fresco. Una piel muy saturada de producto no favorece y echa años encima; sin embargo, si la piel se trabaja para que el producto se fusione y penetre, conseguirás un resultado perfecto.

¿Qué te gustaría que dijeran de ti quienes han trabajado contigo?

Me gustaría que dijeran que es agradable y profesional trabajar conmigo. Soy una persona bastante fácil en el trato y me gusta la gente trabajadora, sincera y sin malos rollos.

Si abrimos tu estuche, ¿qué podemos encontrar?

Mi estuche es diferente para cada producción. Antes de cada trabajo recibimos un brief y, en función de eso, organizo mis maletas o mis estuches de una manera u otra. Aun así, siempre hay que llevar de todo por si acaso: bases de todos los tonos, labiales, delineadores, correctores, máscaras de pestañas, coloretes, iluminadores, etcétera.
Aunque trabajo con productos de Dior desde hace muchísimos años y estoy encantada, y no los cambio, también me gusta aplicar productos naturales, como manteca de karité comprada en Senegal o un pigmento rojo que me trajo una amiga de India y que se ha convertido en imprescindible.

Mujer con cabello despeinado y blusa blanca sonriendo en un fondo claro

¿Y en tu historial web?

En mi web se puede ver parte de mis trabajos. Voy actualizando la página de vez en cuando, aunque no todo lo que me gustaría. Esto, o las redes sociales, es otro trabajo al que hay que dedicarle un tiempo que muchas veces no tienes.

¿Cómo ves el arte del maquillaje y la peluquería en las islas?

A día de hoy lo veo bastante bien. Creo que ha habido una evolución muy favorable en comparación con cuando llegué a la isla hace 15 años.

¿Principal rasgo de tu carácter?

La amabilidad. Me gusta encontrar gente amable y me gusta serlo.

¿Cómo sería tu viaje perfecto?

Mis viajes casi siempre son el viaje perfecto porque los saboreo y los valoro muchísimo. Pero, si tengo que rizar el rizo, sería un viaje de mínimo seis meses, pudiendo descubrir con mi hija diferentes culturas.

¿Cuál sería tu rincón favorito de Mallorca?

Depende de la época del año. Si es verano, los rincones favoritos son pocos debido a la masificación turística que tenemos. En invierno, o durante el resto del año, esta isla me tiene enamorada por todos sus rincones. Yo vivo ahora en Sóller desde hace tres años y he vivido doce en Deià. Toda la Tramuntana en sí es un rincón mágico, como también lo es el resto de la isla.

¿En qué situación te vuelves mejor persona y en cuál peor?

Mejor persona intento serlo cada día. Me considero buena persona, pero creo que siempre se puede ser un poquito mejor. Y ¿en qué situación me vuelvo peor? Cuando me atacan: me sale una especie de ninja, me pongo a la defensiva y saco lo peor de mí.

¿Qué película has visto más de dos veces?

El gran hotel Budapest, de Wes Anderson.

¿Qué cuadro recomendarías ver?

La persistencia de la memoria, de Salvador Dalí.

¿Qué idea te ha cambiado la vida en los últimos años?

La idea de saber relativizar: controlar lo que puedes y aceptar lo que no.

¿Qué te gustaría aprender antes de envejecer de verdad y no solo en teoría?

Me gustaría aprender a tocar un instrumento de verdad, algo que realmente me guste.

Si pudieras dejar una frase a tu yo de dentro de diez años, ¿cuál sería?

Podría ser esta: “Has aprovechado bien estos diez años, como dijiste que harías.”

Imagen de J. Fernández Ortega

J. Fernández Ortega

Foto-Periodista especializado en politica, cultura y tendencias. Director de todo esto ( lasiestamagazine.com ). Vivo cerca del paraíso, escribo bajo la mirada de un objetivo, juego cabalgando sobre la luz, viajo para nutrirme de colores y siempre con poco equipaje.

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