Mallorca lleva décadas vendiéndose como postal. Y, sin embargo, el verdadero lujo de la isla es mucho menos instagramable: una tomàtiga que no ha cruzado medio planeta, un aceite que sabe a piedra caliente, un pescado que solo aparece cuando toca. Comer km0 todo el año no es volver al pasado: es evitar que el futuro sea un buffet infinito de cosas sin origen.
El “orgullo payés” también tiene algo de respuesta defensiva. Mientras el campo se ahoga en burocracia y precios imposibles, asociaciones como APAEMA y Unió de Pagesos han salido a protestar por acuerdos comerciales y por un modelo que premia lo importado frente a lo local.
PALMA: MERCADOS PARA COMPRAR COMO QUIEN SABE LO QUE BUSCA

Mercat de l’Olivar: el clásico que nunca falla
Si quieres variedad y buen producto en un solo sitio, aquí es difícil equivocarse. De lunes a viernes abre por la mañana y el sábado también; los domingos, cerrado.
Consejo de vecino: pregunta sin miedo “és d’aquí?” y mira qué entra por temporada; el mercado se entiende mejor cuando dejas de buscar “lo de siempre”.
Mercat de Santa Catalina: barrio, barra y compra rápida
Más pequeño, más de “paso”, con su punto gastronómico. El horario marco es de lunes a sábado por la mañana (y restauración algo más), con un detalle importante: las pescaderías cierran los lunes.
Mercat de Pere Garau: el músculo popular
Aquí Palma se pone seria: producto, precios y una mezcla humana que te recuerda que la ciudad no vive solo del visitante. Abre temprano y alarga el sábado.
Extra km0: el Mercat Ecològic de Palma
Si buscas venta directa de productor (y ecológico), apunta la Plaça dels Patins (Plaça Bisbe Berenguer de Palou): martes y sábado de 8:00 a 14:00, todo el año.
PART FORANA: LA RUTA QUE HUELE A TIERRA (Y A MAÑANA)


Sineu (miércoles): el mercado que es casi una institución
Los miércoles por la mañana, Sineu se transforma: uno de los mercados más famosos, con tradición histórica y hasta zona de animales vivos.
Inca (jueves): grande, variado y muy “de centro”
El jueves es de Inca: puestos por el centro histórico y una sensación de “hoy toca compra de verdad”.
Cooperativas: cuando el km0 no es eslogan
En Sóller, la Cooperativa Agrícola Sant Bartomeu (fundada en 1899) es un buen recordatorio de que el campo también sabe organizarse: cítricos y aceite con apellido propio.
Y en el Pla, Porreres tiene cooperativa y cultura de producto (semillas, variedad local, compra de proximidad) que merece más visitas que likes.
Tiendas “puente”: Agromart y la compra sin excusas
Para quien quiere km0 sin cuadrar horarios de mercado: Agromart nació de familias del campo mallorquín y ha crecido hasta decenas de tiendas, defendiendo producto local con rotación rápida.
CALENDARIO ESTACIONAL: QUÉ COMPRAR (Y DISFRUTAR) EN CADA MOMENTO

El truco para comer bien todo el año es simple: cambiar el chip del “quiero” por el “hay”. APAEMA incluso publica calendarios de temporada para Mallorca.
- Invierno: cítricos (Sóller te lo canta), verdes de huerta, caldos y legumbres; y mira etiquetas como D.O. Aceite de Mallorca para aceite con garantías.
- Primavera: arranca lo fresco de verdad; y si te cruzas con albaricoque de Porreres, llega su mejor momento entre mayo y junio (con feria incluida).
- Verano: reina la tomàtiga de ramellet (cosecha desde agosto y, bien colgada, aguanta meses).
- Final de verano–otoño: temporada de llampuga (campaña desde finales de agosto hasta diciembre).
- Otoño–invierno: el raor es el fetiche estacional: se abre la temporada en septiembre y se alarga hasta marzo (con regulación estricta).
Y para el “carrito cultural”: busca sellos como IGP Sobrassada de Mallorca y IGP Ensaimada de Mallorca si quieres apostar por lo auténtico (y no por la imitación turística).




TRUCOS PARA ACERTAR SIEMPRE
Compra temprano, pregunta mucho y cocina simple. En km0, el producto manda: si hoy hay figues, toca figues; si no, no pasa nada (la isla no se acaba). Y recuerda: cada euro que se queda aquí sostiene algo más que tu cena—sostiene margen, tierra y oficio.







