Laura Escanes rescata su pasado como modelo: Tumblr, filtros imposibles y una década de redes

La influencer comparte fotos inéditas de sus inicios como modelo en Barcelona. Filtros imposibles, poses forzadas y una lección sobre cómo ha cambiado Instagram.
Laura Escanes posando con luz natural en Barcelona

Laura Escanes ha compartido en Instagram fotos de sus inicios como modelo “2016 y lo recuerdo tan bonito”. Así empieza el viaje al pasado que Laura ha compartido con sus más de dos millones de seguidores en Instagram. La creadora de contenido ha tirado de archivo y ha publicado imágenes de cuando, con 18 años, posaba en Barcelona para las cámaras de sus amigas, recién fichada por una agencia de modelos y con una única obsesión estética: ser “chica Tumblr” y estar a la moda, aunque eso implicara poses cero naturales y filtros imposibles.

Lo que podría haber sido un simple “remember” acaba siendo un pequeño manifiesto generacional: la nostalgia por la era pre-algoritmo, cuando Instagram era más intuición que estrategia, y la constatación de que, en una década, ella ha pasado de hacer sesiones caseras en casa de amigas a presentar programas, escribir libros y ganar un Ondas por su podcast.

DE LAS FOTOS CASERAS A SER UNA DE LAS INFLUENCERS MÁS CONOCIDAS DE ESPAÑA

A sus veintinueve, Escanes puede contar ya más de una década de vida online: abrió su cuenta de Instagram en la adolescencia y comenzó a compartir fotografías y colaboraciones mientras estudiaba.

En la publicación que ahora se ha viralizado, la catalana recuerda aquellos años en los que:

  • Estaba en una agencia de modelos y aceptaba cada oportunidad de disparar alguna sesión improvisada.
  • Buscaba ese look de “chica Tumblr”, la estética que definió a toda una generación de jóvenes usuarios: filtros dramáticos, contraluces, blanco y negro, tipografías cursivas.
  • Se sentía, en sus palabras, “muy pequeñita en este mundo, pero con mucha hambre y muchas ganas de aprender”.

El tono del texto es todo menos frívolo. Hay ironía —se ríe de las poses rígidas y las fotos pensadas milimétricamente—, pero también agradecimiento: “Supongo que todas esas cosas me han llevado a hoy. Y eso es bonito. Hay cosas que han cambiado (y mucho)… pero otras siguen igual que siempre. Qué suerte tengo”, escribe.

En paralelo a esas fotos en pisos de Barcelona y descampados a las afueras, Escanes empezaba a encadenar trabajos como modelo y a asomarse a pasarelas como la 080 Barcelona y la New York Fashion Week para marcas como Custo Barcelona.

TUMBLR, NOSTALGIA Y CÓMO HA CAMBIADO INSTAGRAM EN UNA DÉCADA

El guiño a Tumblr no es casual. A mediados de la década de 2010, ser “chica Tumblr” era casi una identidad: melena perfectamente despeinada, vaqueros rotos, poses melancólicas mirando a cámara y una colección de filtros que convertían cualquier barrio en un escenario cinematográfico.

Lo que hoy llamamos “aesthetic” nació en buena parte ahí, en esas plataformas donde se mezclaban fotos robadas de revistas con autorretratos hechos con cámaras básicas. Instagram aún no estaba dominado por el vídeo corto, los algoritmos agresivos ni las métricas obsesivas. Las sesiones que describe Laura —amigas, tiempo libre, creatividad sin briefings de marca— pertenecen a ese momento previo en el que la red social era menos industria y más juego.

La propia trayectoria de Escanes refleja ese cambio: de compartir contenido casi amateur ha pasado a convertirse en una figura central del ecosistema de influencers en España, con campañas para grandes firmas, libros publicados y presencia constante en televisión y podcasts.

Su mirada nostálgica conecta con algo que muchos de sus seguidores reconocen: la sensación de que antes nos hacíamos fotos para recordarnos y ahora para rendir mejor en el feed.

LAURA ESCANES, DEL “ME SENTÍA PEQUEÑITA” AL ALTAVOZ MULTIPLATAFORMA

En 2016, la joven que se probaba poses en habitaciones con paredes blancas no imaginaba que acabaría siendo:

  • Modelo habitual en campañas y pasarelas, de Barcelona a Nueva York.
  • Autora de un libro de prosa poética y textos que comparte con su comunidad.
  • Presentadora y comunicadora, con programas en televisión y un podcast premiado con un Ondas.

Ese recorrido no se entiende sin esas primeras fotos de agencia, ni sin las tardes de sesiones caseras que ahora decide rescatar. En un ecosistema donde la imagen suele mostrarse siempre perfecta y actual, compartir el archivo imperfecto es un gesto de vulnerabilidad y, a la vez, de poder: solo quien se siente segura de dónde está puede permitirse enseñar de dónde viene.

Para una generación que ha crecido documentando su vida en redes, volver a esas imágenes es también una forma de medir el tiempo. En el caso de Escanes, la comparación es evidente: ha cambiado el estilo, el corte de pelo, el tipo de trabajo… pero se mantiene algo esencial, esa “hambre” de aprender y de ir a más que ella misma reivindica.

POR QUÉ NOS ATRAPAN ESTAS FOTOS DEL PASADO

La publicación de Laura Escanes funciona tan bien porque mezcla varias cosas a la vez:

  • Nostalgia compartida: muchos de sus seguidores también tienen carpetas de 2016 llenas de filtros dramáticos y poses estudiadas.
  • Relato aspiracional: ver el contraste entre esas primeras fotos y la profesional que es hoy alimenta la narrativa del esfuerzo, la constancia y la oportunidad bien aprovechada.
  • Humanización de la influencer: al mostrar sus inicios torpes, se aleja de la figura inalcanzable y se coloca en un lugar más cercano, casi de amiga de la que se ríen contigo, no de ti.

En un contexto en el que se cuestiona con frecuencia el papel de los creadores de contenido y su influencia sobre el consumo, este tipo de publicaciones ayudan a entender algo clave: detrás de la marca personal hay un proceso, años de prueba y error y un montón de fotos que nunca vieron la luz.

La lección final podría ser la que ella misma deja caer entre emojis: “Qué suerte tengo”. Suerte, sí, pero también trabajo, intuición y haber sabido leer, desde aquellos años de Tumblr, que la cámara del móvil podía ser mucho más que un entretenimiento.