El pasado 21 de junio en el Parque Milander de Hialeah, Florida, una nueva página se escribió en la historia de Cuba. Lina Luaces, hija de la reconocida presentadora Lili Estefan y sobrina de la icónica cantante Gloria Estefan, fue coronada como Miss Universe Cuba 2025. La joven, nacida en Miami y de raíces cubanas, llevará la banda de su país al escenario global del certamen Miss Universo, que este año se celebrará en Tailandia el próximo 21 de noviembre.
Pero lo de Lina va más allá de una banda y una corona. Ella lo dijo con claridad y emoción en su discurso:
«Represento a una generación de cubanos que aprendimos que la educación y el esfuerzo son la carta de presentación más importante que cualquier persona puede presentar.»
Esta frase resume la fuerza de su identidad y su propósito como embajadora de una Cuba moderna, libre y resiliente.

Un regreso histórico: Cuba y su reencuentro con Miss Universo
Desde 1960, cuando el régimen de Fidel Castro prohibió la participación cubana en certámenes de belleza por considerarlos frívolos y capitalistas, Cuba quedó fuera del radar de Miss Universo. Durante algunas décadas, concursos alternativos como Miss Cuba Libre intentaron mantener viva la representación de la mujer cubana en el exilio, pero sin respaldo oficial ni continuidad.
No fue hasta 2024 cuando Cuba regresó formalmente al certamen, marcando un antes y un después. En este contexto, Lina Luaces se convierte en la segunda representante oficial de la isla desde este regreso, sucediendo a Marianela Ancheta, otra figura símbolo de libertad y expresión femenina.
La belleza como símbolo de resistencia
Para muchos, el retorno de Cuba a Miss Universo es más que una noticia de entretenimiento. Es una declaración política, una señal de que las mujeres cubanas —dentro y fuera de la isla— están listas para ser escuchadas, vistas y celebradas. Así lo expresó también la propia organización del concurso:
“El regreso de Cuba a Miss Universe no solo marca un hito en la historia del certamen, sino que también representa una oportunidad única para celebrar la belleza y la diversidad de la isla.”
¿Quién es Lina Luaces?
Raíces fuertes, mirada al futuro
Nacida el 2 de agosto de 2002 en Miami, Lina creció rodeada de medios, talento y cultura latina. Es hija de Lili Estefan, una de las presentadoras más influyentes de la televisión hispana, y sobrina de Gloria Estefan, ícono de la música cubana a nivel mundial. Sin embargo, ha sido Lina quien ha labrado su camino en el mundo del modelaje y la moda.
Desde muy joven, demostró tener talento natural y disciplina. A los 15 años debutó en el Miami Fashion Week, y cinco años después ya firmaba con Paragon Model Management, una de las agencias más destacadas de América Latina. También ha desfilado en eventos internacionales como la Semana de la Moda de Nueva York, consolidando su carrera a nivel global.
Orgullo cubano, sin medias tintas
Lina siempre ha manifestado con orgullo sus raíces cubanas. Para ella, ser cubana no es solo una nacionalidad heredada, sino una identidad cultural que defiende y representa en cada escenario. En entrevistas y publicaciones, ha dejado claro que quiere inspirar a las nuevas generaciones de la isla y de la diáspora:
“Espero inspirar a los niños de Cuba, Miami y el resto del mundo a luchar por lo que quieren.”
Presente brillante, futuro prometedor
Aunque mantiene su vida privada con discreción —incluyendo su relación con Sean Salazar, de la que poco se sabe actualmente—, Lina Luaces parece tener muy claro su norte. La plataforma de Miss Universo no es solo una vitrina de belleza, sino una oportunidad para levantar la voz por los valores en los que cree.
Una reina con causa
Lina Luaces no solo representa a Cuba, representa a toda una generación de jóvenes que no olvida sus raíces y que alza la voz desde el exilio. Con cada paso sobre la pasarela, cada palabra en sus discursos y cada sonrisa, lleva consigo la historia, el orgullo y la esperanza de un pueblo que aún sueña con libertad.