Durante el primer sábado de la primavera, las galerías privadas asociadas de la ciudad de Palma realizaron una nueva versión de su evento anual Art Palma Brunch, donde sus afiliados inauguraron nuevas exposiciones, este año, con obras de más de 200 artistas. A su programación se sumaron también espacios de titularidad pública como el Casal Solleric, que inauguró la exposición retrospectiva del artista neoyorkino Peter Halley con la presencia de los barones Thyssen.
Otro caldo se cocinó fuera de dicha programación, un ‘Off’ que de manera paralela ha dado grandes sorpresas y del que vale la pena hacer una revisión debido a su madurez y profesionalismo. Partió un día antes del Brunch, con la inauguración de ‘La Hora Bruja’, exposición de la artista transgénero Victoria Cantons en la Tube Gallery sobre su mundo de transición y búsqueda de la indentidad. El mismo día, una hora después, se abrían las puertas de la muestra ‘Máquina fusionadora’ del artista peruano Raúl Silva en la galería Stain Projects, en relación al histórico sistema extraccionista de recursos naturales repetido en todos los países de América Latina.

Mientras el Solleric inauguraba la exposición del estadounidense Peter Halley y sus imponentes obras de celdas fosforescentes, a muy pocos metros también lo hacía El Salón de Arte, un espacio independiente dedicado al arte, reformado y pulcro, donde una muestra colectiva permite conocer el dominio del dibujo académico de Kathrin Hufen y su gusto por Kafka, la fotografía campestre de Lorenzo Elbaz, la mirada urbana de Jens Kruse o una introducción a la propuesta de la artista y arquitecto Georgina Alaniz sobre el alma de las víctimas de la inundación de la ciudad de Palma ocurrida en el siglo XV.
A un par de calles de distancia la Galería Vanrell ofrecía en su espacio una selección de obras de Joan Miró y en su segunda planta una colectiva con una destacable oferta de esculturas y una pieza de Luis Maraver.
Al mismo tiempo y hasta finales de la tarde, el Art District Palma desarrolló la tercera edición del Paella Fest en el barrio de la Soledad con su iglesia de testigo, donde el artista Gary Hill presentó en tres diferentes espacios sus piezas de videoarte ‘Up Against Down’, ‘Isolation Tank’ y ‘Pacifier’, mientras una calle repleta de gente probaba distintos tipos de paellas de los fogones de destacados chefs locales, estrellas Michelin incluidas.
La jornada de los independientes fue cerrada por la exposición de la Nose Gallery. En la galería de plaza Madrid se inauguró la muestra ‘Diarios de Tramuntana’, con pintura de Anastasia Belous y piezas cerámicas de Yulia Antoniuk, ambas, artistas ucranianas radicadas en la isla tras la guerra. La pintura de Belous destaca por su impresionante dominio técnico en la representación de la figura humana, inspirada en obras maestras de la historia del arte como ‘La Piedad’, entre otras. Fue en la Nose Gallery donde la exposición dio paso a una fiesta con la presencia de un enorme número de artistas locales y residentes, intergeneracional, que destiló un espíritu cosmopolita poco común hasta entrada la noche.
El evento Art Palma Brunch ha servido para conocer el trabajo de un circuito independiente de espacios y artistas de diversas disciplinas, inspiraciones y metodologías que vale la pena descubrir y que pueden ser apreciados durante todo el mes de abril. Este ‘Off’ permite entender una oferta artística mucho más amplia de lo que normalmente conocemos, que existen talentos con una obra valiosa y que es posible la existencia de una convivencia dinámica, sana y positiva donde haya espacio para todos. Bien por el Brunch de los independientes.






