Ya estamos en diciembre, mes en el que caen con fuerza las primeras nevadas del año y en el que la gran mayoría de estaciones de esquí de nuestro país abren sus puertas de manera oficial.

Comienza la temporada de esquí, y con ella, Los Pirineos se llenan de turistas deseosos de disfrutar de la nieve y de las estaciones de esquí, así como de los muchos atractivos turísticos y del paraíso natural que supone esta zona de nuestro país.

De gran extensión, los Pirineos se extienden entre Navarra, Aragón y Cataluña en horizontal, y actúan como la frontera que separa la península Ibérica del resto de Europa, con más de 430 km de longitud entre España y Francia, en la que te encuentras una enorme cordillera con altas montañas que llegan a superar los 3.400 metros de altura, una abundante vegetación, numerosos ríos y un sinfín de pueblos con un encanto especial.

Con un sinfín de posibilidades, a continuación, te vamos a mostrar 5 destinos para disfrutar de la nieve y el esquí en los Pirineos estas navidades, que te permitirán pasar unos días de vacaciones inolvidables en los que vas a descubrir una forma de vida única y la naturaleza en su máximo esplendor.

1 – Jaca

Considerada como la ciudad más animada del Pirineo, Jaca es una ciudad llena de vida en pleno corazón pirenaico, que aúna modernidad, tradición, historia, paisajes increíbles y un patrimonio monumental único.

Cuenta con un casco antiguo de gran belleza donde la Ciudadela destaca por encima del resto de edificios de interés, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XVI.

Ideal para viajar en cualquier época del año, Jaca está muy cerca a las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, lo que hace que también sea conocida como la capital de la nieve, y que sea un destino idílico para los que quieren disfrutar del esquí o el snow.

Además, hay una gran variedad de hoteles en Jaca repartidos por toda la ciudad, que te permitirán disfrutar de un alojamiento de calidad que se adaptará a tus necesidades.

2 – Vielha

Otro de los destinos más espectaculares y recomendables es Vielha, la capital del Valle de Arán, que destaca por ser la ciudad que alberga a aproximadamente el 40% de la población total del valle, situada a más de 900 metros de altura.

Rodeada de cumbres de más de 2000 metros de altitud, Vielha es mucho más que naturaleza, y es que es una ciudad repleta de iglesias de arquitectura gótica y románica de una gran belleza, que tiene una gran y variada oferta turística y hotelera.

Con un total de 33 municipios, entre los que destacan algunos como Canejan, Escunhau o Garos entre otros, los hoteles en Vielha tienen un encanto especial, y te permitirán disfrutar de una experiencia única en un lugar muy especial.

3 – Valle de Ordesa

Otro de los lugares más destacados de los Pirineos es el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, todo un paraíso para aquellas personas amantes de la naturaleza y del senderismo, ya que en la zona baja del valle cuenta con un sinfín de rutas y senderos en un entorno totalmente natural, que permite descubrir y disfrutar rincones únicos.

Con unas vistas espectaculares, el valle cuenta con paisajes declarados Patrimonio de la Humanidad y, sin duda, es uno de los mejores lugares para disfrutar de la nieve estas navidades.

4 – Valle de Benasque

El valle de Benasque se encuentra entre las cumbres más altas de los Pirineos, y presume de una ubicación privilegiada.

Benasque es la capital, y tiene más de 30 pueblos con un encanto especial dentro de un marco natural espectacular lleno de montañas, bosques, ríos y lagos que durante el invierno, están cubiertos de nieve, creando un paisaje sencillamente increíble.

Ideal para los amantes de la nieve, está muy cerca de la estación de Cerler, que es la estación más alta del Pirineo aragonés, con 79 km de pistas y una gran belleza paisajística.

5 – Lanuza

Otro lugar espectacular que es de visita obligada es Lanuza, un precioso pueblo situado en el valle de Tena, donde se respira naturaleza, historia, cultura y deporte a partes iguales.

Con unas peculiaridades propias, Lanuza tiene unos característicos paisajes protagonizados por grandes casonas de piedra, empinados tejados de pizarra, puentes medievales y escudos tallados en piedra.

Así mismo, dentro del valle de Tena recomendamos la visita al ibón de Anayet, un espectacular paraje natural que está formado por lagos glaciares de pequeño tamaño y el pico Anayet, con un total de 2.545 metros de altura, que te permitirá contemplar unas de las mejores vistas de todo el Pirineo.

Además, el ibón de Anayet está muy próximo a la estación de esquí de Formigal, el mayor destino de esquí en España y la gran referencia para los amantes de invierno.

Y tú, ¿Qué opinas?